Mejía enfrenta “elementos satánicos”

El candidato a la presidencia de la República Dominicana califica de satánicos a la corrupción y el despilfarro de fondos públicos
Mejía enfrenta “elementos satánicos”
El candidato a la presidencia de la República Dominicana, Hipólito Mejía.
Foto: EFE

Nueva York.- El candidato a la presidencia de la República Dominicana, Hipólito Mejia, dijo hoy en Nueva York que su campaña se ha enfrentado a “elementos satánicos” como la corrupción y despilfarro de fondos públicos que afectan a su país.

“Hay manejo sin escrúpulos de la cosa pública, robo vulgar” dijo en su ataque a la administración del gubernamental Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y agregó que “yo no voy al Palacio Nacional a hacerle juego a eso”.

Mejia, candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y Danilo Medina, por el PLD en las elecciones del próximo 20 de mayo, están en Nueva York en busca del apoyo en las urnas de sus compatriotas que votan desde esta ciudad, que alberga la mayor comunidad dominicana fuera de su país.

El candidato del PRD recibió hoy el apoyo de líderes religiosos latinos evangélicos, muchos de ellos dominicanos, con los que se reunió en una iglesia en el condado del Bronx, convocada por la Organización de Ministros Hispanos que dirige el reverendo y senador estatal de Nueva York, Rubén Díaz.

Mejia, que fue recibido fuera de la iglesia por un grupo de seguidores que portaban banderines y gritaban su lema de campaña “Llegó papá”, dijo a los entusiastas religiosos en el evento que en su país la crisis económica “es grande” pero “lo más grande es la crisis moral y lo hacen como si los demás no se dieran cuenta (de sus acciones)”.

El candidato, que presidió la República Dominicana entre 2000 y 2006, afirmó además que su campaña está enmarcada en el “campo moral y ético” y reiteró que de retornar a la presidencia, su mano “nunca firmará” leyes para legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexto y el aborto “al por mayor y al detal”.

Los líderes religiosos querían precisamente escuchar qué pensaba Mejia, un católico que se educó con jesuitas, sobre los temas del aborto y el matrimonio entre homosexuales y su respuesta provocó un fuerte aplauso y vítores de este grupo, quienes, de acuerdo con el senador Díaz, representan “miles de feligreses”, en su mayoría dominicanos.

El expresidente, que argumentó que ha vuelto a aspirar porque el país “lo requiere, exige y necesita” realiza una campaña basada en erradicar la corrupción que asegura afecta a su país y en brindar oportunidades a los hijos de emigrantes dominicanos que se han educado en EE.UU. para que aporten su experiencia al desarrollo de la República Dominicana.

Al hacer alusión al presidente de su país, Leonel Fernández, que creció en Nueva York, Mejia aseguró que él se graduó “esquiando en el lodo, no en la nieve. La nieve la conocí de grande”.

De acuerdo con la Junta Central Electoral dominicana, 5 % de los 6.502.968 electores registrados para votar en las próximas elecciones viven fuera de su país, pero de acuerdo con Mejia ese voto no será “significativo” en el resultado.

“No es algo cuantitativo sino cualitativo”, dijo al recordar que por muchos años se luchó para que los dominicanos pudieran votar desde el país que eligieran como su nuevo hogar y también para que en la República Dominicana se les reconociera la doble ciudadanía.

Como parte de la agenda que realiza en Nueva York Mejia se reunió con el exgobernador de Nueva York, el republicano George Pataki, de quien dijo es “mi amigo personal” y recordó que la relación surgió tras los ataques terroristas del 11-S a las Torres Gemelas y el accidente de aviación de American Airlines, un mes después en la Gran Manzana, tragedias en las que murieron dominicanos.

Mientras que Danilo Medina también agota una agenda de reuniones en Nueva York, donde mañana sostendrá un encuentro con su comunidad en el teatro United Palace.

El senador Díaz indicó que Medina ha sido invitado en varias ocasiones a reunirse con los líderes religiosos, pero que tras aceptar, canceló su participación.