Los tres caminos electorales de México

En julio México tiene elecciones presidenciales. Los resultados de esta contienda electoral van a tener efectos concretos tanto en la política de este país como en las relaciones con su vecino país del norte.

Los tres partidos políticos en contienda tienen una visión ideológica diferente. El Partido Acción Nacional (PAN), representado en estas elecciones por Josefina Vázquez Mota, tiene la consigna de mantener a su partido en el poder por otros seis años.

La llegada al gobierno del PAN con Vicente Fox ilusionó a los mexicanos debido a que se presentó como una figura que destituyó al autoritarismo del PRI.

Sin embargo, su presidencia fue una total decepción para muchos. En vez de convertirse en una alternativa real y llevar a los mexicanos por el camino de una economía sustentable, Fox abrió las puertas al neoliberalismo salvaje. Su programa no tuvo candados ni contrapesos contra el gran capital internacional. El resultado fue la estrangulación de las bases de la industria mexicana.

Con el afán de crear mayor ingresos de los capitales golondrinos y agilizar la economía a través de la inversión, el gobierno de Fox dejó que el crimen organizado de la droga crezca. Debido a que su gobierno raras veces cuestionó el lavado de dinero, los “capos” invirtieron sus ganancias en negocios lícitos.

Durante el gobierno de Felipe Calderón, los carteles ya venían injertados en la economía mexicana. De manera que cuando el gobierno impuso mano fuerte, los hampones de la droga ya tenían aliados a nivel municipal, estatal y federal. Hasta ahora la guerra contra crimen organizado no ha tenido una estrategia clara.

Si el gobierno de Fox fue una decepción, el de Calderón es una verdadera pesadilla para los mexicanos. Vázquez Mota no ofrece algo diferente.

La otra alternativa es el regreso del Partido de la Revolución Institucional. Su candidato, Enrique Pena Nieto, no es una persona inteligente, cuenta con mucho carisma, pero no tiene un programa político concreto. A pesar de que es el candidato con mejores ratings para lograr una victoria, el futuro de México con su dirección es incierto.

La tercera opción es el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Una victoria de su candidato Manuel López Obrador es muy difícil pero no imposible. En este momento tiene el apoyo de aproximadamente 20% del electorado de su país. De momento su mensaje es coherente y tuvo el lujo de nombrar a su gabinete sin siquiera haber logrado una victoria en las ánforas. Los nombres que escogió para su equipo son personajes inteligentes, respetados y con mucha experiencia.

Para bien o para mal, López Obrador significa un cambio real. A diferencia de los otros candidatos, su campaña tiene un programa económico y político. También tiene un plan contra los carteles de la droga.

Así, el mexicano tiene un camino que va a lo mismo, otro que se dirige al pasado y finalmente uno que conduce a la esperanza.