Minero rescatado: ‘Hemos vuelto a nacer’

Los nueve peruanos atrapados por varios días fueron sacados vivos

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Minero rescatado: ‘Hemos vuelto a nacer’
El minero Javier Tapia, segundo a la izquierda y con gafas es ayudado por varios compañeros a su salida de la mina "Cabeza de Negro" en Ica.
Foto: Job Rosales / ap

Lima – “Hemos vuelto a nacer”, afirmó ayer Edwin Bellido Sarmiento, uno de los nueve mineros rescatados de la mina “Cabeza de Negro”, en la sureña región de Ica, donde permanecieron soterrados desde el jueves pasado.

Una infusión de anís caliente pareció inyectarle fuerza a su voz que era baja, en un principio, y desde una carpa donde recibía atención médica, Edwin narró que para sobrevivir racionaron los alimentos, saltaban, corrían y se contaban chistes.

“Vivimos momentos críticos; dormíamos en plásticos, sin nada, en pantalones cortos y soportando el clima”, indicó el minero en diálogo informal con periodistas.

“Fue difícil soportar el encierro y teníamos que darnos aliento, confiados de que seríamos rescatados por otros compañeros”, contó el minero que se quebró en llanto al ver a su esposa, sus hijos y sus padres que llegaron desde el poblado Quebrada de Palpa.

Los alimentos que desde el exterior les pasaron las autoridades a través de una manguera, por donde además inyectaban aire al socavón que colapsó el jueves Santo, les llevó a pensar de que en cualquier momento serían rescatados.

Recordó que estaban trabajando cuando se produjo el derrumbe que taponeó la entrada a la mina y “cuando intentamos salir estaba derrumbado todo y ya no pudimos hacer nada”.

El obrero detalló que el Jueves Santo se encontraba trabajando con sus ocho compañeros, cuando cerca de las ocho de la mañana escucharon un fuerte ruido y luego se dieron cuenta que la mina se había venido abajo.

“Todo se había derrumbado, no podíamos hacer nada”, indicó visiblemente emocionado al narrar la odisea que les tocó vivir.

“Agradezco bastante a las empresas mineras por salvarnos. Me sentí contento, emocionado al ver mi papá, a mi mamá que vienen desde la Quebrada de Palpa. Por más hombre que es uno no se puede contener las lágrimas, se emociona uno”, indicó.

Confió en que el presidente Ollanta Humala los apoye a formalizarse y dijo que recibió la promesa de éste de ayudarlos al momento en que los abrazó y les dio la mano.

Humala, por su parte, reveló que fueron muchas horas de presión, de trabajo intenso y se temía que pudiera colapsar las rocas. El trabajo fue de horas y de mucho cuidado porque en cualquier momento podía suceder una desgracia.

“Ha sido providencial la aparición de la manguera si no, no hubiéramos podido alimentarlos y darles aire a los mineros. Le hemos ganado a la mina, esto debe llamarnos a la reflexión de que debemos evitar este tipo de riesgos y que se formalicen. Ningún gobierno ha querido atacar la minería ilegal”, indicó.

Tras su rescate, los mineros fueron trasladados a un centro médico para ser evaluados antes de autorizar el regreso a sus casas.