Archivarán el caso de jesuitas asesinados

Madrid/EFE – El juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco archivará la causa en la que investiga el asesinato en 1989 de seis jesuitas, cinco de ellos españoles, una vez reciba la notificación oficial de las autoridades de El Salvador de su negativa a extraditar a los trece militares acusados.

Fuentes jurídicas informaron de que esta causa será archivada después de que el pasado martes la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador denegara la entrega a España de trece militares a los que Velasco reclama para su enjuiciamiento por los delitos de asesinato, terrorismo y crímenes contra la humanidad.

Hasta el momento, el juez no ha recibido la notificación oficial de El Salvador con las razones de su decisión.

Uno de los magistrados de la CSJ, Ulises Guzmán, dijo ayer miércoles que la decisión se basa en que cuando ocurrieron los hechos, la Constitución salvadoreña impedía la extradición de nacionales y que las reformas que la permiten fueron realizadas posteriormente.

No obstante, las mismas fuentes han apuntado a que varias de las acusaciones personadas en la causa podrían recurrir desde el país centroamericano la decisión del tribunal salvadoreño.

El Salvador recibió el pasado 12 de enero la solicitud de extradición por parte del Gobierno español referida a los generales Rafael Humberto Larios -entonces ministro de Defensa- y Juan Rafael Bustillo, excomandante de la Fuerza Aérea salvadoreña.

También incluía a los coroneles Juan Orlando Zepeda, Francisco Elena Fuentes, Guillermo Alfredo Benavides, Joaquín Arnoldo Cerna, Carlos Mauricio Guzmán y Óscar Alberto León Linares.

Además, pedía la entrega de los tenientes José Ricardo Espinoza Guerra y el subteniente Gonzalo Guevara Cerritos; los sargentos Antonio Ramiro Ávalos Vargas y Tomás Zárpate Castillo, y el cabo Óscar Mariano Guzmán.

El tribunal salvadoreño denegó en dos ocasiones, el año pasado, la ejecución de las órdenes de captura que emitió el juez Velasco el pasado 30 de mayo contra los militares, varios de los cuales se refugiaron temporalmente hace meses en una instalación castrense de San Salvador para evitar ser detenidos. Los hechos de los que se les acusa ocurrieron el 16 de noviembre de 1989, cuando un grupo de soldados del Ejército salvadoreño entró en la Universidad Centroamericana y mató a los seis sacerdotes jesuitas, cinco de ellos españoles, y uno de ese país.