Error costó $2,000 millones a JP Morgan

El evento ha reabierto la discusión sobre imponer controles más estrictos a los bancos de EEUU.
Error costó $2,000 millones a JP Morgan
Peter Castelli, vicepresidente en JP Morgan.
Foto: AP Photo / Richard Drew

Nueva York (EFE).- Un error “mayúsculo” en sus operaciones de derivados que ocasionó pérdidas de al menos $2,000 millones al mayor banco de Estados Unidos, JPMorgan Chase, ha reabierto el debate sobre la necesidad de poner en marcha controles más estrictos sobre la banca en este país.

“Los grandes bancos han estado cabildeando contra la ‘norma Volcker’, que dice que no debes hacer precisamente lo que JPMorgan ha hecho”, explicó hoy a Efe el analista macroeconómico de GC Group Capital, Jean Ergas, quien cree que lo ocurrido “pondrá más presión para aplicar esa regla”.

La llamada “norma Volcker”, bautizada en honor del que fue presidente de la Reserva Federal (banco central de EE.UU.) Paul Volcker, forma parte de la ley general “Dodd-Frank” adoptada en EE.UU. tras la crisis financiera de 2008 y que prohíbe a los bancos hacer inversiones especulativas en beneficio propio y no en el de sus clientes.

Pero la regla no ha sido implementada todavía, debido en gran parte a la oposición frontal de los pesos pesados de Wall Street como JPMorgan, y, por ello, precisamente este mismo miércoles, Volcker defendió ante el Congreso la necesidad de poner en marcha la medida cuanto antes.

Un día después y una vez cerrados los mercados de valores de Nueva York, JPMorgan presentó un inesperado documento ante la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC) en el que reconocía que sus transacciones en derivados le incurrieron en unas pérdidas “sustanciales”, en concreto de al menos $2,000 millones.

El banco, que prevé ahora unas pérdidas de $800 millones para el segundo trimestre en su unidad corporativa, ya es sujeto de una investigación preliminar por parte de ese órgano regulador estadounidense, según publica hoy The New York Times.

Su consejero delegado, Jamie Dimon, uno de los directivos de la gran banca más respetados y conocido en esos círculos como el “Rey de Wall Street”, tuvo que explicar después lo ocurrido en una teleconferencia con sus inversores, en la que calificó el error de “mayúsculo” y producto de la “negligencia” y de “malas decisiones”.

Sin embargo, cuando se le preguntó durante esa conferencia sobre si la entidad habría violado la todavía no implementada “regla Volcker”, el consejero delegado de JPMorgan lo rechazó y dijo que lo que se vulneró fue “el principio Dimon”.

Hace poco menos de un mes, el diario The Wall Street Journal publicó que uno de los corredores de bolsa de JPMorgan en Londres, conocido como “la ballena de Londres” o “Voldemort” (en referencia al villano de Harry Potter), estaba llevando a cabo enormes transacciones que estarían detrás de estas millonarias pérdidas.

El rotativo detallaba que el banco habría apostado por una recuperación económica sostenida con una compleja red de transacciones ligadas al valor de bonos corporativos, pero éstas se volvieron en su contra como un “boomerang”.

La prensa británica asegura hoy que la misteriosa “ballena de Londres” es Bruno Iksil, miembro de la unidad de JPMorgan dedicada a minimizar los riesgos del mercado e invertir los excesos de fondos del banco y que según esas publicaciones podía mover por sí solo el mercado de derivados, uno de los terrenos preferidos para los especuladores.

“Los corredores no operan de manera completamente aislada, los bancos son organizaciones estructuradas rígidamente, tiene que haber habido más gente que conocía los riesgos que estaban tomando”, dijo a Efe Ergas, para quien lo ocurrido es sólo “la punta del iceberg” y JPMorgan no es el único banco corriendo este tipo de riesgos.

En cualquier caso, el analista coincide con otros expertos en que inclusive si la “regla Volcker” se hubiera implementado, los bancos podrían esquivarla alegando que sus transacciones buscan mejorar la liquidez de la entidad y, por tanto, van en beneficio de sus clientes.

Las llamadas en apoyo a un mayor control sobre la banca no se han dejado esperar y por ejemplo la organización Estadounidenses por la Reforma Financiera calificó hoy lo ocurrido con JPMorgan como un nuevo “recordatorio” de la necesidad de una “regulación fuerte a los mayores bancos de Wall Street”.

También se han pronunciado políticos como el senador demócrata Carl Levin, coautor de la ley “Dodd-Frank”, quien declaró al canal CNBC que las pérdidas de JPMorgan son “un crudo recordatorio de la necesidad de que los reguladores protejan a los contribuyentes para evitar que tengan que cubrir apuestas tan arriesgadas”.

El anuncio de JPMorgan, que el propio Dimon ha calificado de “vergonzoso”, ha golpeado duramente a la cotización de sus acciones en la bolsa de Nueva York, donde hacia la media sesión caían el 7.41 % para cambiarse por $37.71, aunque en lo que va de año se han revalorizado un 13.68 %.