Hijos abandonados

El trato indiferente de los padres hacia alguno de sus hijos puede provocar sentimientos de culpabilidad, enojo y tristeza.
Hijos abandonados
Foto: Archivo

Hay adultos que padecen el abandonado emocional por parte de su núcleo familiar y no siempre tienen la respuesta que brinde alivio al dolor que les ocasiona esta situación.

Jenifer Linda Salinas, maestra en Ciencias y psicóloga de los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI), explica que el trato indiferente de los padres hacia alguno de sus hijos es un indicador de rechazo, el cual puede provocar en quien lo sufre sentimientos de culpabilidad, enojo y/o tristeza, ya que no encuentra una explicación a lo que sucede debido a que espera recibir protección, y muestras de amor e interés de sus padres.

“Yo llevo un poco más de 10 años con mi esposa, me he quedado sin trabajo, mis hijas han enfermado, hemos tenido malas y buenas rachas, y en todo este tiempo mis padres brillan por su ausencia. Para ellos, todo gira alrededor de mi hermana, quien es el centro de su atención e interés, sus otros hijos prácticamente no existimos”, comenta Agustín quien tiene 39 años y agrega: “Lo intenté todo, hablar con ellos, pedirles que estuvieran cerca, los busqué hasta el cansancio, pero jamás fueron recíprocos en el trato; si yo no los contacto o visito, no sabría nada de ellos”.

La especialista comenta que las actitudes de favoritismo hacia uno de los hijos pueden provocar que se generen problemas de convivencia y se lastimen los vínculos afectivos dentro del núcleo familiar, ya que esta actitud se considera violenta desde el punto de vista discriminatorio, además, al resto de los hijos les genera sufrimiento y pueden sentirse no merecedores del cariño de quien manifiesta la preferencia hacia otro integrante. El ambiente de exclusión afecta a las relaciones de toda la familia e incluso, puede impactar en el vínculo de pareja de los padres.

Algunas conductas que señalan maltrato emocional son:

• Rechazo: Evitar tener cercanía física y/o emocional.

• Aislamiento: Establecer poco o nulo contacto con el hijo.

• Ignorar: Desde la presencia del otro cuando ambos están en el mismo sitio, hasta omitir sus intentos por establecer cierta comunicación.

• Indiferencia: No mostrar interés sobre lo que le pasa al hijo.

Despedida al sufrimiento

María Magdalena Egozcué Romero, autora del libro Primeros Auxilios Psicológicos de Editorial Paidós, expone que los padres emocionalmente ausentes no sólo se muestran incapaces de satisfacer las necesidades de sus hijos, sino que esperan que sean quienes se hagan cargo de ellos y una de las consecuencias ante esto es que: “Como sus propias necesidades son ignoradas, estas personas aprenden a enfrentar su soledad y la privación emocional por medio de la negación de sus necesidades, tienden a comportarse de manera insegura, posesiva y desconfiada, además, muestran celos por temor a sentirse engañados o traicionados”.

Hace tres meses, Agustín cambió de casa y fue cuando pensó en no comunicarles a sus padres su dirección actual y nuevos números de contacto: “Me duele mucho que no les importe si estoy bien, si mis hijas están sanas o si tengo o no problemas. Siento una mezcla de enojo y tristeza de saber que si yo no los busco, ellos no lo hacen, jamás me hablan por teléfono o intentan tener contacto conmigo, su mundo gira alrededor de mi hermana. Si me muero, ni se enteran”, finaliza.

Jenifer Linda Salinas recomienda que hay que evitar a toda costa que esa experiencia provoque rencor u odio, y por el contrario, se aprenda lo positivo de ella, aconseja asistir a terapia para romper el ciclo de abuso emocional y poder sanar las heridas que se hayan provocado a lo largo de la historia personal, así como para reconciliar las perturbaciones y recuerdos del pasado.

La experta recomienda escribirle una carta al niño que el adulto fue, con el fin de expresarle todo aquello que considere importante y buscar así, reivindicar su dolor.

Para ver:

• Precious, dirigida por Lee Daniels (2009).

Para leer:

• Aspectos de la violencia intrafamiliar, Martha Patricia Baez Díaz, Editorial Trillas.

Colaboración de Fundación Teletón México

“Conocerte a ti mismo, esculpe tu carácter”.

Bojorge@teleton.org.mx