Todo pueblo tiene el gobernante que merece

Guía de Regalos

Si las elecciones se ganaran por la cantidad de anuncios que se despliegan a favor de un candidato, entonces en República Dominicana las elecciones del 20 de mayo no son necesarias, ya que se podría dar como ganador absoluto en una arrolladora victoria al candidato de gobierno Danilo Medina.

Desde el momento en que en el 2008 se juramentó a Leonel Fernández como presidente del país, se dio inicio a la campaña más feroz que recuerde el país en su historia de vida democrática.

Si el mal uso o el abuso del poder público para beneficio personal o privado es considerado como “corrupción” ¿cómo puede catalogarse lo que está pasando ahora mismo en nuestro país?

¿Cómo se explica que un individuo en su declaración de bienes antes de ser juramentado en cualquier dependencia gubernamental posea un modesto capital, digamos de RD$100,000 y que a los dos años de su función en el cargo, esta cifra ascienda a RD$100,000,000 sin que nadie se atreva a cuestionarlo? ¿Dónde está la pulcritud y la transparencia de nuestros gobernantes?

No hay que ser un genio para saber qué está pasando en nuestro país.

La primera dama Margarita de Fernández es la última carta que Leonel tenía bajo la manga para perpetuarse en el poder y hay quienes temen que la vida de Danilo pende de un hilo, ya que su vida corre peligro y perezca como un accidente de helicóptero, lo que pudiera ser un crimen de estado que tenga como propósito el que Margarita ocupe la Primera Magistratura de la nación, hay que recordar que todas estas artimañas en el engranaje político es lo que llamamos “corrupción”.

Por su parte el candidato de la oposición Hipólito Mejía, que no deja de ser otro político cortado con la misma tijera, admite que en más de una ocasión ha metido la pata, pero que nunca ha metido la mano, -lo que es peor- según su declaraciones. Pero es que Dios los cría y ellos se juntan, Hipólito y Danilo podrán tener ideologías distintas, gustos distintos, formas de hablar distintas, pero al final hay una fuerza sobrehumana que los une y es la ambición desmedida por el poder.

Mientras estos corruptos piensen sólo en sus intereses personales, el pueblo vivirá sumergido en la miseria.

Suerte para todos el 20 de mayo.