Elecciones: Cuestión de carácter

“Desarrollar el carácter es crítico para una vida exitosa, y de ahora en adelante es más importante que su educación”, les dijo George Romney, padre del casi seguro candidato republicano Mitt Romney, a los graduados de la escuela secundaria Cranbrook en el verano de 1965.

El carácter de Romney ha sido cuestionado muchas veces, y ahora el diario Washington Post da a conocer una historia que podría decirnos mucho sobre el carácter del político republicano.

El artículo del mencionado diario señala que en la primavera de 1965, el joven Mitt, con la ayuda de varios compañeros lanzó al suelo a uno de sus condiscípulos, John Lauber, que se presumía era homosexual, y le cortó la cabellera, porque de acuerdo al criterio del joven Romney, el pelo largo que lucía Lauber era inapropiado.

Esta historia la recuerdan con lujo de detalles cinco estudiantes que fueron participantes y testigos de lo ocurrido, Matthew Friedemann, Phillip Maxwell, Thomas Buford, David Seed y un anónimo que no quiso dar su nombre al diario. Curiosamente Mitt Romney asegura no recordar nada, pero dice que no sabía que el agredido era en realidad homosexual. Pero en cualquier caso ha salido al paso diciendo que en esa época el era un muchacho muy “bromista” y que se disculpaba si había ofendido a alguien con sus “bromas”.

La pregunta de rigor es: ¿Podemos juzgar al adulto por las acciones cometidas cuando era un adolescente?

Mucha gente opina que sí. Que el carácter de un adolescente refleja lo que serán sus acciones futuras.

Le doy a don Mitt el beneficio de la duda.

Le podemos agregar a esta anécdota lo ocurrido con su perro Seamus, y las constantes insensibles declaraciones sobre muchos temas, como aquello de burlarse de las galletas de una prestigiosa panadería de la localidad, que le ofrecieron en un encuentro político en Pennsylvania al decir que parecían compradas en una tienda 7-Eleven. Pero todavía con todos estos agravantes, sigo concediéndole a Romney el beneficio de la duda.

¿Y qué tal si juzgamos el carácter del adulto de hoy, aquel que primero parece ser el único que no recuerda lo ocurrido? Muy sospechoso y oportuno si me lo preguntan.

Pero que además se refiere a un asalto agravado, -porque que no quede duda que eso fue lo que Mitt Romney y sus asociados en el delito realizaron en la persona de John Lauber – como a una “broma”.

Desde mi perspectiva, este es un capítulo de la vida de Mitt Romney que le permitiría mostrar verdadero carácter si hubiera respondido que efectivamente recuerda el incidente, que fue un error de su parte, una acción equivocada producto de su juventud, que fue inapropiado y que siente vergüenza por su comportamiento.

Pero no, la salida más fácil, la que demuestra una completa falta de carácter, es tratar de negar lo ocurrido bajo la vieja práctica de “no recuerdo”, y luego trivializarlo como si fuera un hecho sin importancia.