Panamá niega asilo a veedores

Afirmaron que Correa tenía conocimiento de los negocios de su hermano en gobierno
Panamá niega asilo a veedores
Rafael Correa.
Foto: Archivo

Panamá.- Panamá negó ayer el asilo a cuatro ecuatorianos procesados en su país por haber afirmado que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, sabía de los negocios de su hermano Fabricio con el Estado.

En un escueto comunicado, la Cancillería panameña adujo que los cuatro ecuatorianos “que se han acercado a los predios de la Embajada de Panamá” en Quito, “no reúnen los elementos necesarios” para recibir el asilo que solicitaron.

“La Cancillería panameña decidió declinar la solicitud de asilo de cuatro ciudadanos ecuatorianos instalados fuera de nuestra embajada en Quito”, indicó por su parte el ministro panameño de Relaciones Exteriores, Roberto Henríquez, a través de la red social Twitter.

El jueves en juez ecuatoriano prohibió salir del país a los cuatro miembros de una veeduría que dijo que el presidente, Rafael Correa, conocía los contratos de su hermano Fabricio con el Estado, y quienes están en la embajada de Panamá en Quito a la espera de una respuesta a su petición de asilo.

La Fiscalía les imputó el cargo de falso testimonio, que acarrea una pena de 6 meses a 3 años, explicó Ramiro Román, su abogado, a la salida de una audiencia a la que los acusados no asistieron. Pablo Chambers, el presidente de esa veeduría, y sus colegas José Quishpe, Gerardo Portilla y Víctor Hugo Hidalgo pidieron asilo desde el pasado viernes a las embajadas en Quito de Costa Rica, Panamá, Chile, Reino Unido y el Vaticano.

El propio Correa solicitó la creación de la veeduría, pero una vez que hizo público su informe hace un año, acusó a sus miembros de manipular documentos y de presentar una conclusión falsa, por lo que los denunció ante la Fiscalía, que ha impulsado el juicio penal contra ellos.

En su informe, el comité aseveró que el volumen de los contratos de Fabricio Correa ascendía a 657 millones de dólares y que hubo un perjuicio para el Estado de 140 millones.

También afirmó que Rafael Correa sí conocía esos contratos y que hubo favoritismo en su adjudicación en favor de Fabricio, quien, después del escándalo, se ha convertido en un opositor a la gestión de su hermano y realiza actualmente los trámites ante el Consejo Nacional Electoral para disputarle la reelección en febrero de 2013.