La familia también cuenta

Familias de candidatos ganan protagonismo para dar confianza a los electores

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MEXICO, D.F.- Las familias de los candidatos a las elecciones presidenciales de México han entrado en escena y ganan protagonismo en la campaña electoral para infundir confianza entre los votantes.

Según dijo a Efe el analista político Salvador García Soto esta vez “hemos visto ya de una manera más abierta este uso familiar como un elemento de campaña (que) no se había visto tan marcadamente en otras elecciones”.

El pasado 18 de marzo tuvo lugar la toma de protesta -una promesa de cumplimiento como candidato- del aspirante de la coalición de izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, a la que acudieron su esposa, su hijo mayor y el pequeño de cuatro años, que atrajo la atención de los asistentes con sus graciosas muecas, mientras los adultos cantaban el himno nacional.

“Representa esta idea de transmitir una imagen de candidatos que tienen una vida familiar, una normalidad, que conviven con su familia como lo haría cualquier persona”, explicó el experto.

Menos de un mes después, el niño apareció en un anuncio de López Obrador y sentado sobre las rodillas de su padre era testigo de una promesa- “Quiero hacer un compromiso con mi hijo y con ustedes. Deseo lo mejor para él y para todos los niños de México”, dice el candidato en el mensaje, que acaba con el nene dándole un beso en la mejilla.

“En la cultura política mexicana a los candidatos sí les beneficia el uso de su familia, siempre y cuando esta no sea motivo de escándalos. Si la imagen es la políticamente correcta, sí hay un beneficio electoral”, sentenció García Soto.

Según la experta en mercadotecnia política Lourdes Sáenz Esquivel, para los votantes es muy importante que el candidato tenga una familia bien integrada porque con ello los aspirantes “ganan confianza”.

“Decir ‘me comprometo con mí hijo y con el pueblo de México’ es una manera de dar más confianza de que se van a cumplir sus propuestas porque es el compromiso con su hijo, públicamente”, añadió.

En opinión de Víctor Gordoa, consultor en imagen pública, Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera son “una pareja muy mediática” que la gente quiere ver, al grado de quererse tomar fotografías con ellos y pedirles autógrafos. “Esto no había sido visto antes en un candidato político”, apuntó.

Esto también se ve en el caso de Gabriel Quadri, pese a ser el menos mediático de los tres. Su hijo Luciano, de 28 años, es el consejero y coordinador de la campaña del candidato de Nueva Alianza.

Para Gordoa, estos hechos podrían rayar en el “nepotismo”, pero no es así porque todavía son candidatos, y por tanto pueden saltarse la ley que prohíbe que los familiares de funcionarios trabajen con ellos.