Mensaje a la Casa Blanca

Guía de Regalos

Si a la Casa Blanca no le gusta la idea de que un republicano como el senador Marco Rubio proponga y gane apoyo -al menos entre los latinos- para una alternativa al “Dream Act”, entonces debe hacer algo en concreto para beneficiar colectivamente a una generación de jóvenes que no sólo no tienen la culpa de su situación legal sino que son necesarios para el futuro de este país.

La Casa Blanca debería ofrecer un alivio administrativo a los jóvenes que cumplen con los requisitos básicos: estar aquí sin papeles, estar estudiando o haber estudiado: muchos de ellos ya están graduados y sin opciones laborales del nivel que merecen sus títulos, tener buena conducta, no delitos, etc.

Una suspensión de deportación y un estatus que les permita estudiar y trabajar en el país no sólo sería una alternativa viable para estos jóvenes, positiva para los Estados Unidos, sino que resolvería el mayor dilema de los demócratas: que los republicanos les coman el mandado después de oponerse férreamente a todas las otras alternativas y votar abrumadoramente contra el Dream Act en 2010.

Esto podría ocurrir con la alternativa de la que ha hablado el senador Rubio, quien aún no presenta su propuesta, pero los mecanismos para sacar provecho político de la misma ya están en acción. El vacío de liderazgo que ha dejado la Casa Blanca en este sentido, donde las palabras substituyen acciones, es perfecto para que lo llene alguien como Marco Rubio, cuya astucia y habilidad política son superiores a lo que muchos esperaban.

De hecho ya senadores como John McCain están hablando de que el candidato republicano Mitt Romney “conoce la necesidad de una reforma migratoria” aunque esta no se parezca en nada a la que hace falta en realidad. Y el propio Romney ataca a Obama “por prometer hacer algo respecto al problema migratorio y no cumplir”. Palabras vacías, pero que pueden hacer mella.

Mensaje a la Casa Blanca: más acciones y menos palabras. Un alivio para los soñadores dirá más que 100 comerciales en español.