Unos a favor y otros en contra

La acupuntura entra dentro de lo que se conoce como “medicina alternativa o complementaria”, es decir, los tratamientos que no han sido científicamente probados. Por ello, muchos doctores dentro de la medicina moderna no la aceptan como una opción terapéutica efectiva. Sin embargo, esta disciplina ha sido respaldada por importantes organizaciones médicas.

Desde 1979 la Organización Mundial de la Salud reconoce a la acupuntura como eficaz para el tratamiento de al menos 50 enfermedades y desórdenes, lista que se ha ampliado gracias a nuevas investigación.

En 1997 los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., emitieron una declaración apoyando esta terapia para ciertas condiciones.

Los médicos que la usan en este país, como el doctor Dennis Grech, aseguran que está demostrado que funciona y que existen investigaciones que la apoyan.

“Hay numerosos estudios publicados por las escuelas de medicina de universidades de EE.UU., como Stanford, Columbia y Cornell, que han documentado que los pacientes responden bien a la acupuntura”, indica el doctor Grech.

“Diferentes investigaciones a nivel celular y a nivel neurológico-microscópico han demostrado que utilizando la acupuntura en algunas partes del cuerpo se puede crear una respuesta en el cerebro lo que ayuda a controlar ciertas condiciones”, enfatiza.

Sean cuales sean los argumentos de quienes la apoyan o la rechazan, lo cierto es que cada vez hay más personas -incluyendo a los latinos- que la usan, y cada vez más los médicos quel a practican. Incluso, ya varias compañías de seguros en EE.UU., pagan por ella.