La familia como cimiento del éxito

Triunfos de los olímpicos hermanos López tienen el hogar como punto de partida

La familia como cimiento del éxito
De raíces nicaragüenses, Steve López (derecha) representará a Estados Unidos en el taekwondo de los Juegos de Londres 2012.
Foto: AP

NUEVA YORK – Los hermanos López son el mejor ejemplo de que una familia unida es sinónimo de éxito.

Steven, Mark y Diana López hicieron historia en el 2005 cuando los tres se colgaron el oro en el campeonato mundial, algo nunca antes registrado. Hace cuatro años volvieron a hacer historia al calificar los tres a los Juegos Olímpicos de Beijing, donde Mark ganó la plata y sus dos hermanos las preseas de bronce.

Jean, el hermano mayor, estaba detrás del éxito en las citas deportivas, como su entrenador.

Ahora, los cuatro hermanos regresarán a las Olimpiadas: Steven y Diana a competir, Jean como entrenador y Mark –que no calificó para la cita de Londres- como pareja de entrenamiento de Steven.

Ayer, durante una entrevista con Steven y Jean, los dos resaltaron el papel fundamental de la familia, y especialmente de sus padres: Julio y Ondina López, nativos de Nicaragua que emigraron a Nueva York y luego se trasladaron a Texas.

“Mi mamá y mi papá se sacrificaron para darme todo lo que yo necesito para ser el mejor en este deporte. Jean es un buen hermano, un buen entrenador, y mis hermanos Mark y Diana son mis compañeros de equipo”, dijo Steven, en entrevista con EL DIARIO/LA PRENSA, al final de una charla con menores que asisten al YWCA en la que les inculcó la importancia de tener una buena nutrición.

“Yo creo que con mucho amor somos una familia muy competitiva, nos apoyamos mucho. Cuando yo peleo, tengo el apoyo de ellos, y cuando llego al ring pienso en ellos y eso me da mucha motivación para hacer lo mejor que pueda”, destacó, aunque hizo hincapié en que su principal inspiración es Dios, seguido por sus seres queridos y luego el país.

CONDECORACIONES A GRANEL. Steven es uno de los deportistas más condecorados de Estados Unidos. Tiene a su haber cinco campeonatos mundiales y había ganado el oro en los Juegos de 2000 y 2004. Pero el bronce de Beijing le dio una lección.

“Después de las Olimpiadas del 2008 me di cuenta que no es tan fácil como que ‘llego y gano mi medalla de oro’, no es automático”, dijo. “Me hizo apreciar más todo lo que había hecho antes de ese momento”.

Con eso en mente el campeón dijo que para las Olimpiadas que iniciarán el 27 de julio y bajarán el telón el 12 de agosto está entrenando fuerte, que llega con mucha motivación y que hará todo lo que esté a su alcance para regresar a lo más alto del podio.

Si vuelve a colgarse el oro, Steven López podría unirse a un selecto grupo de 30 deportistas olímpicos de Estados Unidos en ganar al menos tres preseas doradas en cuatro Olimpiadas. Aunque de esa lista sólo el cuatro veces campeón olímpico de lanzamiento de disco Al Oerter, como el gimnasta hispano, participó de forma individual. Otros, como el corredor Carl Lewis y la nadadora Dara Torres compitieron en equipo y/o en múltiples eventos.

Con semejantes credenciales, Steven sabe que los oponentes siempre buscarán derrotarlo, pero dice que siempre entrega lo mejor de sí.

“Cada vez que entro en el ring, sé que tengo que estar muy enfocado porque ellos no tienen nada que perder. Yo tengo que pelear cada vez lo mejor que pueda porque un segundo que no estás enfocado se puede terminar todo en nocaut”, indicó.

BASE RELIGIOSA. Pero lo más importante para este campeón es que considera que Dios le ha dado la oportunidad, a través del deporte, de ser un ejemplo para los niños y jóvenes, especialmente hispanos.

“Lo que puede hacer una familia unida, con mucho amor, disciplina. Trabajando fuerte pueden llegar a puntos que yo nunca de niño creí que iba a hacer historia: toda una familia ser parte del mismo equipo olímpico”, manifestó.

“Me hace sentir muy orgulloso de todo lo que hicieron mis padres por nosotros para que seamos los mejores, que no fue en vano, aquí estamos. Ellos vinieron de Nicaragua por mejores oportunidades y qué orgullo, yo creo, ellos tienen que todos sus hijos representan a los Estados Unidos en las olimpiadas”, acotó.

“Comienza con un sueño, tener una meta, y para alcanzar esa meta se tiene que trabajar, poner esfuerzo, tienes que tener disciplina, y tener mucha fe en Dios y en tí mismo; sin eso, uno puedo decir ‘quiero llegar a ser esto, pero sin esfuerzo, sin metas, sin disciplina, nunca vas a llegar”, culminó.