Otro hispano arrestado en caso de triple asesinato

Es sospechoso de la muerte de Anthony Bologna y dos de sus hijos en San Francisco.
Otro hispano arrestado en caso de triple asesinato
Edwin Ramos, un inmigrante indocumentado salvadoreño, fue el primer detenido por este caso, por el que fue condenado a tres cadenas perpetuas consecutivas.
Foto: Archivo

Los Ángeles, 9 de Julio (EFE).- Las autoridades arrestaron hoy a un segundo sospechoso del asesinato de Anthony Bologna y dos de sus hijos en un supuesto caso de confusión de identidad.

Wilfredo “Flaco” Reyes, un miembro identificado de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) fue arrestado en Salisbury (Carolina del Norte) y está en proceso de ser extraditado a California, donde está acusado de los asesinatos de Anthony “Tony” Bologna, de 48 años, y sus hijos Michael, de 20 y Matthew, de 16.

Edwin Ramos, un inmigrante indocumentado salvadoreño, fue el primer detenido por este caso, por el que fue condenado a tres cadenas perpetuas consecutivas.

Durante la investigación, Ramos insistentemente culpó a Reyes de lo sucedido, alegando que el pandillero había sido quien había realizado los disparos que mataron a los tres miembros de la familia Bologna e hiriendo a una cuarta persona, quien posteriormente fue testigo clave en el juicio.

En su declaración, Ramos, de 25 años, insistió en que él únicamente había sido había sido el conductor del vehículo desde el cual se hicieron los disparos, y que no conocía las intenciones de Reyes, quien después de las muertes supuestamente había huido a México.

“Estoy muy feliz de que finalmente los dos individuos responsables por los asesinato de Tony, Michael y Matthew se encuentran tras las rejas”, afirmó hoy en un comunicado, Danielle Bologna, viuda de Anthony Bologna y madre de los dos jóvenes asesinados.

Las muertes, ocurridas el 22 de junio de 2008 en San Francisco, desataron críticas de activistas y miembros de la comunidad contra la política de santuario que prohibía a las autoridades locales reportar ante las autoridades federales a los jóvenes indocumentados que cometían delitos.

Ramos, quien entró ilegalmente al país a los 13 años, cometió varios delitos siendo menor de edad pero al menos en dos ocasiones los oficiales de justicia juvenil no remitieron al salvadoreño a las autoridades de inmigración basados en la política de santuario.

Cerca de una semana después de los asesinatos el entonces alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, ordenó que todos los indocumentados menores de edad que cometieran delitos fueran reportados a las autoridades de inmigración.

?>