Reina la alegría con Desfile Dominicano en El Bronx

El evento también sirvió de escenario para que dos políticos dominicanos en guerra por la senaduría estatal del Distrito 31 mostraran a sus pupilas.
Reina la alegría con Desfile Dominicano en El Bronx
La avenida Grand Concourse se convirtió ayer en escenario de una fiesta dominicana donde todos disfrutaron del sabor quisqueyano.
Foto: JOSE A. RIVERA / EDLP

NUEVA YORK – El Desfile Dominicano de El Bronx convirtió la avenida Grand Concourse, desde East Tremont hasta la calle 167, en un inmenso salón de baile, donde ondeando la bandera tricolor los quisqueyanos mostraron su música, su cultura y su alegría.

En su versión 23, el Desfile coincidió con el Día del Padre dominicano y, por eso, padres como Angel Pérez, de 70 años, fueron llevados por sus hijos al evento en una doble celebración.

“Le hicimos una fiesta a papá por su día, y lo trajimos a disfrutar de nuestra cultura”, dijo Elsa Pérez, mientras su padre agitaba una bandera y bailaba merengue.

El evento también sirvió de escenario para que dos políticos dominicanos en guerra por la senaduría estatal del Distrito 31 mostraran a sus pupilas. Adriano Espaillat a Gabriela Rosa y Guillermo Linares a su hija Mayra Linares, que buscan ocupar la curul de la Asamblea por el Distrito 72 del Alto Manhattan.

“Estoy muy agradecido por el voto abrumador que recibí de la comunidad dominicana y latina (en la contienda contra Charles Rangel), y ahora en mi reelección para el Senado espero que me sigan apoyando”, dijo Espaillat.

Linares, por su lado, dijo que tiene una trayectoria de servicio y de trabajo “con resultados tangibles, como lo he demostrado en el año y medio que llevo en la Asamblea”.

“Y ahora presento esas credenciales a los votantes del Distrito 31, para seguir realizando esa labor en el Senado Estatal, que en estos momentos hace falta más que nunca”, dijo Linares.

Quien desfiló rejuvenecido fue el congresista Charles Rangel, en la carroza del sindicato 1199, y se le vio incluso dando unos pasitos de merengue agarrado a dos bocinas.

El Desfile comenzó con 45 minutos de retraso porque Felipe Febles, el director ejecutivo, no aparecía ni en los centros espiritistas, pero cuando empezó todo fue alegría, música y baile. Febles dijo que el Desfile se enfocó en la educación de los jóvenes, con la donación de $43,000 en becas estudiantiles.

“El Desfile es una muestra de lo que somos como dominicanos y de nuestra contribución a este país”, dijo Febles.

Una de las delegaciones de provincias dominicanas más numerosas fue la de Santiago, cuyo alcalde, Gilberto Serulle, era el Gran Mariscal de Honor Internacional.

El locutor Alipio “Coco” Cabrera fue coronado como Rey del Desfile, y en la carroza de Major World también iba una Reina, Milly Quezada, quien junto al Pachá cantaba merengues.

Feligreses de la iglesia Cristo Rey llevaban una imagen de la Virgen de la Altagracia, y el Consulado Dominicano exhibió una bandera gigante y un grupo del carnaval de Santo Domingo.