Colorado ‘pinta de blanco’ a los Mets

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Colorado ‘pinta de blanco’ a los Mets
Jordany Valdespin (der.), de los Mets, se roba la intermedia frente a Jonathan Herrera (izq.), campocorto de los Rockies, en el partido de ayer entre ambos.
Foto: AP

NUEVA YORK/AP – El abridor de los Mets Collin McHugh lanzó siete entradas en las que apenas cedió dos hits en su debut en las mayores, pero los Rockies de Colorado completaron su segunda barrida consecutiva de cuatro juegos ante Nueva York con una victoria de 1-0, cuando Jordany Valdespin fildeó mal un batazo de Tyler Colvin en la octava para un decisivo triple.

McHugh, un derecho de 25 años, lanzó magistralmente con nueve ponches y un boleto. Pero tan pronto salió de la loma, los Rockies se rebelaron de inmediato frente a Bobby Parnell (2-3).

Colvin conectó el segundo lanzamiento de Parnell al predio central, donde el novato Valdespin inicialmente dio dos pasos hacia el frente, y luego se percató de que estaba midiendo mal la bola. Corrió media docena de pasos hacia atrás e intentó atraparla de revés, pero la bola se fue por encima de su guante. Chris Nelson conectó entonces un sencillo al central que remolcó la decisiva.

En otros partidos, Justin Verlander ponchó a 12 en nueve entradas y Detroit venció en 11 entradas a Toronto para una barrida; San Luis barrió a los Astros con una decisión de 13-5 y Tampa Bay blanqueó 5-0 a Oakland.

Expectativa por Sabathia. El as lanzador de los Yankees CC Sabathia (12-3) podría abrir hoy el partido contra los Indios en Cleveland, de regreso de la lista de incapacitados por 15 días.

Aliviado Santana. El tono de la voz de Johan Santana reflejaba alivio. Poner fin a su temporada en agosto es quizás el camino más prudente para el futuro del as de los Mets de Nueva York.

Con su equipo hundido en la tabla de posiciones, más de diez juegos por debajo del promedio .500, Santana puede pensar en el año próximo y poder disfrutar algo que no había tenido durante los últimos dos recesos: un reposo normal, sin rehabilitaciones.

Fue precisamente lo que sus jefes enfatizaron cuando el miércoles se anunció la decisión de colocarlo en la lista de lesionados y sacarlo de la rotación de abridores en el mes y medio que resta de esta de campaña, luego que una prueba de resonancia magnética reveló una inflamación en la parte inferior de la espalda. El mes previo estuvo inactivo por un esguince en el tobillo derecho.

“Todo tiene un límite. Y el físico empezó a quejarse”, dijo el gerente Sandy Alderson.

Los primeros dos meses fueron propios del Santana en plan estelar, el que ganó dos veces el premio Cy Young de la Liga Americana, al registrar una efectividad de 2.76 al terminar junio. El punto culminante fue el juego sin hits contra San Luis el 1 de junio, el primero en la historia de la franquicia.

Pero lo que se produjo después de esa gesta, en la que fijó un récord personal con 134 lanzamientos, fue gris. Redondeó una efectividad de 15.63 en sus últimas cinco apariciones y se convirtió en el primer pitcher de los Mets en permitir al menos seis carreras en cinco aperturas consecutivas.

Acumuló 117 innings en 21 aperturas, aproximándose a las moderadas expectativas que el equipo cifró en sus servicios al inicio de la temporada.

“En términos generales estoy muy contento y positivo por todo”, dijo Santana a The Associated Press. “No puedo dejar que los últimos juegos echen a perder todo el trabajo que he hecho desde el 2010 cuando me operaron y la rehabilitación el año pasado”.

Algo que recalca ante todo: su juego sin hits no incidió en los malos resultados que siguieron: “Lo que pasó después, lo pueden llamar casualidad, lo pueden llamar lesión, lo pueden llamar cualquier situación, pero no tiene nada que ver con lo qué pasó después”.

“Fue un gran logro en mi carrera. Ahora bien, yo no puedo vivir nada más pensando sobre eso. Todavía tengo un futuro por delante”.