Recupérate de una bancarrota

No sigas lamentándote y empieza desde ahora una nueva etapa de tus finanzas
Recupérate de una bancarrota
Si estás pagando tu auto, comunícate con el prestamista y firma un acuerdo de reafirmación, lo que significa que quieres conservar el vehículo.
Foto: archivo / edlp

Si tuviste que declararte en bancarrota, no sigas lamentándote y empieza una nueva etapa de tus finanzas ya. Mira cómo hacerlo:

Reestablece tu crédito cuanto antes.

Es difícil y tomará tiempo, pero lo lograrás. Al principio, la mayoría de los bancos y de las compañías de tarjetas de crédito te darán la espalda, pero deja pasar unos meses y busca un banco dispuesto a darte una tarjeta de crédito asegurada. Este tipo de tarjeta está respaldada por el dinero que deposites en una cuenta.

O solicita un passport loan. Para ello, debes poner una suma en una cuenta de ahorro, pedir prestado sobre ese dinero y pagar los intereses mensualmente. Ambas son oportunidades que te permitirán demostrar que has mejorado tus hábitos financieros. Insiste para que los bancos reporten al Buró de Crédito que “te estás portando bien”. Esmérate para cumplir. Poco a poco, los bancos y las compañías de tarjetas de crédito se convencerán de que pueden volver a confiar en ti y, al cabo de un año o dos, empezarán a llegarte ofertas de tarjetas “de verdad”. Al principio, sus tasas serán altas, pero si logras liquidar la deuda a fin de mes, las evitarás.

Otra estrategia para reestablecer tu crédito es pedir préstamos para comprar un auto o para estudiar. Debes poder cumplir con los pagos, ya que, de lo contrario corres el riesgo de empeorar tu reputación tratando de mejorarla

Si estás pagando tu auto, comunícate con el prestamista y firma un acuerdo de reafirmación, lo que significa que quieres conservar el vehículo y que tienes la disposición de continuar pagándolo. Si no lo haces y fallas en los pagos, podría ser reposeído y vendido. (En ese caso, serás responsable si el auto tiene algún defecto). Pero si planeas devolverlo, no reafirmes la deuda, pues puede traerte más complicaciones financieras.

Verifica que los reportes de Equifax, Experian y TransUnion, los tres principales burós de crédito, digan que tus deudas han sido “descargadas por bancarrota” (“Discharged in Bankruptcy”). Si continúan reportando que tienes problemas, toma medidas al respecto.

Lo mismo si te lo pide un familiar o tu mejor amigo, ¡no te arriesgues! Si lo haces y por alguna razón esa persona fallara en sus pagos, tendrías que responder y te verías perjudicado. Recuerda que hasta que hayan pasado 8 años de tu bancarrota, no podrás eliminar otra vez tus deudas en un “Chapter 7”.

Paga puntualmente la hipoteca de tu propiedad o la renta, y también las cuentas del teléfono, el agua, la electricidad y el gas. De esta manera, no complicarás tu situación con el buró de crédito.

Cuando vuelvas a disponer de tarjetas de crédito, piénsalo antes de usarlas a la ligera. Evita la trampa de comprar por encima de tus posibilidades económicas. Págalas a tiempo, usa sólo una parte del crédito que te concedan y no te pongas a pedir enseguida que te lo aumenten.