Romney y el extremismo jurídico

Hay los que votarían por Mitt Romney porque se sienten decepcionados por Obama y piensan que Romney es un hombre práctico y no un extremista.

Si las elecciones fueran entre dos hombres, no sería un argumento sin sentido. Si uno piensa que Obama fracasó en lo mas importante – reducir el desempleo – quizás valdría la pena ver si Romney tiene mas suerte.

Pero el concurso no es entre dos hombres. Y aunque Romney no parece ser un extremista, su victoria en noviembre sí sería una victoria para el extremismo de derecha. Miren como.

Recuerden que los miembros de la Corte Suprema son nombrados por el presidente y confirmados por el Senado. Recuerden también que el Senado es controlado por el partido mayoritario, que tiene una influencia preponderante sobre la agenda del Senado y puede bloquear lo que no le gusta.

Noten también que si gana Romney es porque más republicanos votaron, lo que implica que los republicanos podrían retomar la mayoría en el Senado. Por lo tanto, una victoria para Romney implicaría que los republicanos controlarían los nombramientos a la Corte.

Finalmente, noten que hay dos miembros del ala liberal de la Corte que llegarían a edades avanzadas durante los ocho años que Romney podría servir como presidente. Stephen Breyer tiene 73 años y Ruth Bader Ginsburg tiene 79. Así que un presidente Romney podría nombrar uno o dos nuevos miembros a la Corte.

Los republicanos en el Senado exigirían juristas conservadores. Se sumarían a los cuatro actuales miembros conservadores para producir una mayoría conservadora.

Con esa mayoría, la reforma del seguro médico de Obama fallecería. Sería más fácil desmantelar las leyes que protegen el aborto. Sería mas difícil ampliar el acceso al voto. Sería casi imposible combatir a las leyes anti-inmigrantes como la de Arizona.

Romney, el hombre práctico y moderado, quizás no quiere aquel futuro extremista. Pero Romney el presidente tendría dificultades para evitarlo.