Se mofan de la prohibición
El colombiano Rafael Díaz, de 66 años, comentó que el "agua panela" o la soda "colombiana" son bebidas que no se comercializan en los cines que visita.
Refugio Tlaseca Crédito: Zaira Cortes / EDLP
Nueva York – Algunos consumidores expresaron su indiferencia ante la prohibición de la venta de bebidas azucaradas de gran tamaño, pues prefieren productos de sus países que no se comercializan en establecimientos cubiertos por la regulación.
Al respecto, algunos latinos opinaron que la regulación no les impedirá consumir estos productos.
El mexicano Refugio Tlaseca, propietario por 22 años de un restaurante en El Barrio, apuntó que la soda “jarritos” es la más consumida por sus clientes.
“La soda mexicana cambió su presentación de 16 a 12 onzas hace años. Hay clientes que se toman dos botellas de 12 onzas. La nueva regulación no cambiará nada”, comentó Tlaseca.
Roman Romano, residente de El Bronx y enfermo de diabetes desde el 2003, expresó que la regulación debe tomarse en serio.
“Tengo una hija diabética. Mi familia es propensa a la enfermedad. Estoy consciente de que la soda no es saludable y los latinos debemos dejar de consumirla”.
