Vandalismo tras victoria de Gigantes

Un autobús público destruido, negocios dañados, saldo de la celebración por la Serie Mundial.
Vandalismo tras victoria de Gigantes
Algunas personas prendieron fogatas y cometieron actos de vandalismo en San Francisco tras conocerse el triunfo de los Gigantes en la Serie Mundial.
Foto: Francisco Barradas / El Mensajero

Mientras revisaba los daños a la pared frontal de su negocio, la mañana del 29 de octubre, el doctor Carlos Nogueiro estaba tan enojado que profirió un real improperio: deseó que los Gigantes no ganen otra Serie Mundial.

“Yo estaba contento con el triunfo de los Gigantes. Celebré. Pero cuando vi esto, pensé: ‘Ojalá no ganen el año próximo'”, comentó el dentista, quien dijo ha mantenido su consultorio en el barrio de la Misión por más de 20 años.

La noche del 28 de octubre, de acuerdo a cálculos del Departamento de la Policía, unas 10,000 personas salieron a las calles de San Francisco a celebrar el triunfo de los Gigantes en la Serie Mundial –vencieron a los Tigres de Detroit en cuatro juegos de una serie pactada a siete.

Los festejos, literalmente, prendieron los ánimos en la ciudad. Hubo 36 arrestos; al menos una persona herida durante los festejos; algunas más fueron víctimas de robos en las proximidades y se cometieron múltiples actos de vandalismo.

En el mayor incidente, apenas pasada la medianoche, un autobús del servicio de transporte público, Muni, fue incendiado en las intersección de Kearny y la calle 3, en el distrito financiero. No hubo víctimas, tampoco arrestos; el daño se cifra en un millón de dólares.

En el barrio de la Misión, una multitud cerró la calle Mission, prendió inmensas fogatas, empleando decenas de botes de basura, y pintarrajeó paredes y escaparates entre las calles 24 y 19. Algo similar sucedió en las calles Valencia y en la 24.

“No vamos a permitir que el espíritu de esta ciudad sea destruido por 36 personas”, comentó el alcalde Ed Lee, entrevistado al término de un evento, el lunes 29.

Lee describió el triunfo de los Gigantes –quienes apenas en 2010 ganaron también la Serie Mundial de beisbol– como una hazaña de equipo. Dijo que los jugadores enviaban un mensaje positivo a la comunidad al probar que la cooperación y el compañerismo dan grandes resultados.

El alcalde describió como “festivo” el espíritu que reina en San Francisco a esta horas. El miércoles 31 de octubre habrá un desfile para vitorear a los campeones de la Serie Mundial; recorrerá la calle Market y culminará en el Centro Cívico. Hace dos años, esa marcha de la victoria rompió récord de asistencia en eventos públicos.

En tanto y llega la hora de saludar a los campeones, Mark Brandon, administrador del edificio que alberga una sucursal de Wells Fargo en la esquina de las calles 22 y Mission, prefirió no reponer los vidrios rotos en uno de los accesos al banco.

Igual como sucedió en 2010, la sucursal bancaria fue vandalizada durante los festejos por el triunfo de los Gigantes. Brandon calculó que los daños provocados a la propiedad sumarán “unos cuantos miles de dólares”.

“Creo que quienes hicieron esto no eran fanáticos de los Gigantes, sino sólo gente con afán de destruir”, comentó Brandon. Hablaba con resignación. “Nos hicieron lo mismo hace dos años; hoy otra vez. Es algo ya común para los negocios”.