Escándalo de Petraeus golpea a otro general

Escándalo de Petraeus golpea a otro general
John Allen
Foto: AP

Washington — El escándalo que causó la renuncia del director de la CIA, David Petraeus, puso ayer en suspenso el nombramiento del general John Allen, jefe militar de EE.UU. en Afganistán, como comandante aliado supremo en Europa por presuntos vínculos con el caso.

Según los primeros datos revelados por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Allen mantuvo “comunicaciones inapropiadas” con Jill Kelley, la mujer que dijo haber recibido correos electrónicos amenazantes de la amante de Petraeus, Paula Broadwell.

En esos correos, enviados desde una cuenta anónima, Broadwell instaba a Kelley a poner fin a su comportamiento “demasiado amable” hacia Petraeus, al parecer porque sentía celos de ella.

El pasado viernes el entonces director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) presentó su dimisión por haber mantenido una relación extramatrimonial de la que no dio más detalles, pero horas más tarde los medios de comunicación empezaron a apuntar a Broadwell como la mujer con la que fue infiel a su esposa.

La investigación la inició un agente del FBI amigo de Kelley, a quien ésta contó en mayo que había recibido correos amenazantes anónimos, asunto que el agente derivó a la Unidad de Delitos Cibernéticos del FBI que comenzó a tirar de los hilos del escándalo.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, anunció haber ordenado que se abra una investigación sobre Allen, en la que, según el diario The New York Times, el Pentágono está revisando entre 20.000 y 30,000 páginas de documentos relacionados con el caso, muchos de ellos correos electrónicos.

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