La Reforma Fiscal y los primeros 100 días
Con apenas un mes y días de asumir las riendas del gobierno, el presidente Danilo Medina sacó debajo de la manga la Reforma Fiscal. He escuchado a varios funcionarios y amigos del gobierno solicitar a los sectores vario-pintos que se manifiestan contra la reforma, dar oportunidad a Medina para construir el país que ofreció en la campaña electoral.
Tal petición me obliga a reflexionar en torno a este planteamiento, al cual me opongo.
El sometimiento del paquetazo, se hizo después de un exhaustivo y bien calculado proceso de parte del presidente Medina y su equipo político. Sin duda ese cálculo empezó a tomar cuerpo en el periodo de transición.
El propósito de iniciar el “ablandamiento” de la sociedad sobre estas medidas impositivas a través del Consejo Económico y Social (CES) para generar “consenso” y dar un golpe propagandístico se salió de las manos y fracasó, situación que obligó al gobierno a replegarse y recurrir al Congreso Nacional para aprobar la ley tributaria con premura.
Estos procedimientos evidencian el propósito del presidente Medina de aplicar a la mayor brevedad posible, el cuestionado paquetazo fiscal, apostando a la falta de memoria de largo plazo de una parte importante del pueblo dominicano.
Resulta que yo veo las cosas en otra dirección: ¿cómo es posible que un gobierno con apenas un mes de ejercicio gubernamental se aproveche precisamente de esa condición para imponer nuevos impuestos, sin que este proceso haya sido mediado por una seria y honesta reflexión nacional en torno a la necesidad de hacer cambios en la ley fiscal y sin una explicación sobria, seria, sensata sobre como carajo se produjo tal hoyo en una economía que se preciaba de “blindada?”.
La necesidad de un ajuste impositivo debe ser explicado con lujo de detalles, pues todos vamos a cargar con la deuda y lo menos que merecemos es saber cómo se generó y durante qué tiempo cargaremos la misma.
¿Cómo es posible que se pretenda camuflar los desaguisados de los gobiernos pasado (de los partidos de la Liberación Dominicana PLD y Revolucionario Dominicano PRD), pidiendo más sacrificio sin que nadie de la cara por semejante abuso, sin transparentar el proceso, sin establecer responsabilidades penales, si las hubiera, para entonces poner la casa en orden y discutir el camino de un crecimiento económico sano y el saneamiento de la política tributaria, fiscal y económica puestas al servicio del desarrollo nacional?
A mi juicio, quien invirtió el proceso fue el gobierno de Medina que demanda comprensión cuando trata de sacar el rábano por las hojas a sabiendas de los resultados.
El hecho de que los funcionarios que “descubrieron” el hoyo fiscal sean los mismos que lo provocaron y lo taparon, es visto por amplios sectores nacionales como una burla incomprensible que este gobierno debe valorar en su justa medida.
El Estado no es finca privada que se les da en usufructo a los funcionarios mientras ejercen función pública. La conducta recurrente de los funcionarios nuestros cuando se les piden cuentas claras, es NO dar explicaciones porque el poder es para “usarlo” y tratan cualquier denuncia como una conspiración para evadir la responsabilidad de explicar sus acciones.
Se trata entonces de profundizar el proceso nacional de movilización y verlo mucho más allá, de la lucha contra el paquetazo.
No creo que la bondad y la condiciones personales del Presidente Medina estén en discusión, lo que está planteado es más bien la posibilidad de vivir en un país que cada día camina hacia el abismo y pienso, Señor Presidente que esta vía no va a evitarnos la catástrofe.