Migración en la era global

La inmigración a EEUU está ligada a la globalización del neoliberalismo

Guía de Regalos

Inmigración

La Ley del Control de Reforma Migratoria (IRCA) de 1986 fue ampliamente debatida, deliberada e implementada durante la Administración Reagan. La ley tuvo como aliciente de fondo solucionar el flujo de inmigrantes indocumentados a tierras norteamericanas. No se logró solucionar y el problema continúa latente.

Al igual que otras leyes de este tipo, IRCA no contempló la raíz del problema de la migración indocumentada. Tanto el presidente Reagan, como los representantes del Congreso ignoraron o se rehusaron a incluir al fenómeno global del neoliberalismo económico.

Dentro del paradigma neoliberal, una gran parte de la población mexicana y de otros países, se movilizaron hacia los mercados laborales de EEUU como respuesta al fenómeno global.

En este sentido, los 3,169 km de frontera que unen a estos dos países se convirtieron en una línea simbólica y no fueron obstáculo alguno para que trabajadores inmigrantes buscaran una forma real de sustentación de vida.

Si el neoliberalismo produjo una economía vibrante en territorio norteamericano, en muchos países latinoamericanos, estas medidas económicas causaron un fuerte flujo migratorio.

La migración latinoamericana hacia los Estados Unidos ha transitado por diversas etapas y diferentes coyunturas económicas y políticas desde el inicio mismo de su independencia. Cada una de estas etapas y periodos tuvo sus propias características y problemáticas sociales, políticas y legales.

La primera etapa se inició durante la Segunda Guerra Mundial dentro de un marco legal y económico creado por el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Dicho proyecto es conocido históricamente como Programa Bracero (1947). Roosevelt propuso a su similar de Ávila Camacho en México la creación de un programa laboral en su país que beneficie al trabajador rural mexicano y al sector productivo en EEUU.

La segunda etapa inició con el fin del programa bracero (1964) y se extendió hasta fines de la década de 1970. Fue un periodo caracterizado por la migración ilegal y por una nueva legislación, la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965, el cual cambió la forma que EEUU daba y residencia legal a los extranjeros e inmigrantes.

Esta nueva ley reemplazó el sistema de Cuotas de Nacionalidad y Orígenes, misma que estuvo amparada desde 1925 por la Ley de Inmigración de ese mismo año. La Ley de 1965 promovió un sistema de preferencias en base a las cualidades profesionales del inmigrante y nexos familiares.

La tercera etapa inició en la década 1980 y mantiene su vigencia hasta hoy. Este periodo se caracteriza por la incorporación de nuevos componentes al flujo migratorio que contribuyen a modificar y a hacer más compleja la dinámica y las modalidades migratorias, como el perfil sociodemográfico y pautas de inserción laboral de los migrantes en Estados Unidos.

Los líderes políticos todavía se rehúsan o ignoran los efectos de esta etapa. Esperemos la contemplen en 2013.