Fallece legendario portero Mazurkiewicz

Fallece legendario portero Mazurkiewicz
El sueco Ove Graln cabecea sobre la portería uruguaya defendida por Ladislao Mazurkiewicz. Los charrúas perdieron ese partido 1-0 en 1970.
Foto: AP

Montevideo/EFE — El uruguayo Ladislado Mazurkiewicz, elegido como el mejor portero de la Copa del Mundo de México 1970, falleció ayer en Montevideo, informaron fuentes próximas a la familia.

Mazurkiewicz, de 67 años, considerado uno de los mejores porteros del fútbol uruguayo de todos los tiempos, fue entrenador de los guardametas del Peñarol, flamante campeón del torneo Apertura uruguayo, hasta hace un par de semanas.

El exfutbolista sufrió un problema respiratorio que derivó en su ingreso en un sa natorio el pasado 24 de diciembre y su estado general se agravó en los últimos días debido a problemas renales.

Mazurkiewicz fue campeón de la Copa Libertadores de América y de la Intercontinental en 1966, en esta última venciendo en la final al Real Madrid.

Además, jugó con la selección de Uruguay los mundiales de Inglaterra 1966 y México 1970, siendo clave en éste para que los celestes ocuparan el cuarto lugar.

Previamente, fue campeón sudamericano con los celestes en 1967 y posteriormente jugó en el brasileño Atlético Mineiro, el español Granada, el chileno Cobreloa y el colombiano América de Cali antes de volver a Peñarol para retirarse de los campos en 1981.

La jugada de Pelé…

Los que asistieron y se recuerda el Mundial de 1970 no se podrán olvidar la jugada que le hizo Pelé, que dejó pasar la pelota por un lado y la fue a buscar por el otro…pero no hizo el gol como todos lo esperaban.

La FIFA lo terminó votando como el mejor golero del certamen, un reconocimiento del que tuvieron que pasar 40 años para que otro uruguayo fuera incluido en el once ideal de una Copa del Mundo: Diego Forlán.

La inmensidad de Mazurkiewicz por aquellos años era tan relevante que fue invitado al partido de despedida de Lev Yashin, el ruso conocido en el mundo como la araña negra.

Ladislao lo suplantó en el segundo tiempo, y recibió de Yashin sus guantes, lo que ubica al uruguayo como el sucesor del mejor golero del mundo, título que ostentara el soviético. De hecho, el propio Yashin lo catalogó de esa forma.

En el ámbito local, con Peñarol impuso una marca de imbatibilidad de 987 minutos sin recibir goles.

Nacido en el barrio Bella Vista apenas pasó por las divisiones formativas. Su vínculo con Racing fue un trampolín. Se presentó en Sayago en 1961 y en 1965 ya estaba con la aurinegra.

Desde aquella primera vez construyó su propia historia defendiendo el arco de Peñarol.