Líderes para Reynaldo Cuevas

¿En dónde está el liderazgo hispano que debería estar exigiendo justicia para Reynaldo Cuevas y su familia?

Reynaldo Cuevas tenía 20 años en septiembre de 2012 cuando un policía le disparó a muerte al confundirlo con un ladrón que robaba la bodega de Queens donde trabajaba.

Si Reynaldo fuese policía, o quizás si proviniera de una familia pudiente, su muerte hubiera generado la ira de políticos por toda la ciudad y un juicio.

Pero los sobrevivientes de Cuevas –sus amigos, familia y vecinos que han creado marchas y vigilias— no reciben ni el auxilio de sus líderes, ni el consuelo de saber que las circunstancias que terminaron la vida del muchacho serán plenamente sopesadas.

El fiscal de El Bronx, Robert Johnson, decidió hace unos días no acusar al policía Ramysh Bangali por la muerte de Cuevas. En su lugar, el error fue aceptado como un accidente y los culpables serán los ladrones por haber creado las circunstancias que ocasionaron el tiroteo.

¿Qué tipo de mensaje la decisión de Johnson envía a los agentes que cada día responden armados a incidentes criminales? ¿Qué tipo de mensaje envía a los jóvenes y familias que esperan justicia?

A la decisión de Johnson, la mayoría de los líderes no dijeron ni “sorry”. La muerte de Cuevas sencillamente no entró en sus listas de notas a la prensa y protestas.

Es el mismo silencio que ronda la muerte de Noel Polanco, el guardia de 22 años balaceado por otro policía en octubre, cuando lo detuvo por un falta de tránsito en una autopista de Queens. El policía, Hassan Hamdy, también fue absuelto de cargos.

Vigilar y denunciar practicas policiales contrarias a la misión de las fuerzas de seguridad debe ser una las tareas principales de nuestros líderes.

La muerte de Cuevas merece un juicio y la revisión de prácticas policiales. Esto obviamente no ocurrirá a menos que los líderes de la comunidad se lo hagan ver a las autoridades. ¿Quién lucha hoy la por la vida de los Cuevas y Polancos que mueren a manos de quienes debían protegerlos?