Mal tiempo no cede

Las aerolíneas cancelan casi 1,000 vuelos en aeropuertos de Chicago
Mal tiempo no cede
El tráfico congestionado avanzaba lentamente ayer por una de las principales autopistas de Minneápolis, Minnesota, donde las escuelas cerraron al tiempo que las autoridades exhortaron a tener cautela en los caminos resbalosos por la nieve.
Foto: The Star Tribune AP, Elizabeth Flores

CHICAGO, Illinois.— Se esperaba que la tormenta que se cernía sobre Chicago ayer arrojaría hasta 10 pulgadas de nieve sobe la ciudad, la mayor cantidad desde la ventisca de 2011 y las más de 20 pulgadas que dejó en ese entonces.

“Esta será la mayor tormenta de amplio alcance en el invierno”, dijo Amy Seeley del Servicio Nacional Meteorológico.

El fenómeno comenzó el domingo en Montana, golpeó las Dakotas y Minnesota el lunes y luego siguió a través de Wisconsin e Illinois en su camino hacia Washington, a donde arribaría ayer por la noche.

Las escuelas cerraron en Minnesota, Wisconsin e Illinois al tiempo que las autoridades exhortaron a tener cautela en los caminos resbalosos por la nieve. En el oeste de Wisconsin un tractocamión de salió de una carretera estatal cubierta de nieve cerca de Menomonie y cayó al río Red Cedar, lo que provocó la muerte de una persona. Las autoridades buscaban a un segundo individuo que se cree era un pasajero.

Las aerolíneas cancelaron casi 1,000 vuelos en los aeropuertos de Chicago, lo que provocó demoras y cancelaciones en otros de los alrededores.

Las ferreterías en Chicago y en los alrededores hicieron muy buen negocio al vender sal y palas para nieve en una época en la que muchos suelen pensar en arreglar el jardín y practicar el béisbol.

“Todo el mundo hace un pequeño comentario con cada bolsa que compra”, dijo Mike McIntosh, que labora en Dressel’s Hardware en Oak Park, justo en las afueras de Chicago. Los trabajadores habían empezado a colocar en las estanterías herramientas y suministros vinculados con la primavera y el verano boreales, pero se percataron de que aún había demanda por las palas y la sal.

“Todo el mundo está un poco sorprendido, pero es bueno para nosotros; tenemos muchas de estas cosas por vender”, dijo McIntosh.

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