Se acerca la reforma migratoria

Empresarios y sindicatos solucionan el mayor obstáculo para lograr un proyecto final
Se acerca la reforma migratoria
Varios carteles con la forma de crucifijos exigían la reforma migratoria durante una celebración de la Semana Santa en Chicago con un claro mensaje al Congreso.
Foto: EFE

WASHINGTON — Los empresarios y los sindicatos solucionaron una disputa en torno a un programa de trabajadores no especializados que amenazaba con obstaculizar un acuerdo para una reforma migratoria amplia, según dijo ayer una persona al tanto de las negociaciones.

El acuerdo fue alcanzado durante una conferencia telefónica la noche del entre Richard Trumka, director de la central sindical AFL-CIO; Tom Donohue, que encabeza la Cámara de Comercio, y el senador demócrata Chuck Schumer, que ha estado fungiendo como mediador.

La persona —que habló a condición de guardar el anonimato antes de que se haga el anuncio formal— dijo que el acuerdo soluciona las diferencias de opinión sobre salarios para los nuevos trabajadores y qué industrias serían incluidas en él.

El acuerdo entre los empresarios y los sindicatos retira el mayor obstáculo para completar el proyecto de reforma al sistema inmigratorio nacional: fortalecer la frontera, penalizar a los empleadores que contraten personal no autorizado a vivir en Estados Unidos, permitir el ingreso de decenas de miles de trabajadores especializados y no especializados, y suministrar una vía a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes que ya viven en el país sin documentación migratoria autorizada.

De esta manera, las perspectivas de un acuerdo en el Senado para concretar una ambiciosa reestructuración de las leyes de inmigración en Estados Unidos mejoraron de manera pronunciada.

La central sindical AFL-CIO y la Cámara de Comercio habían estado disputando sobre los salarios para decenas de miles de trabajadores no especializados que acudirían al país, según el nuevo programa, para ocupar cargos en construcción, hoteles, guarderías y restaurantes, así como en algunos otros sectores económicos.

Dirigentes de ambas partes dijeron el viernes que habían llegado a un acuerdo preliminar en la cuestión salarial, y el senador demócrata Chuck Schumer dijo que estaban muy cerca de un acuerdo definitivo.

Esto probablemente deja expedito el camino para que Schumer y otros siete senadores de un grupo bipartidista presenten un proyecto de ley la semana del 8 de abril para reformar el sistema inmigratorio nacional: fortalecer la frontera, penalizar a los empleadores que contraten personal no autorizado a vivir en Estados Unidos, permitir el ingreso de decenas de miles de trabajadores especializados y no especializados, y suministrar una vía a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes que ya viven en el país sin documentación migratoria autorizada.

“Nos sentimos muy optimistas en cuanto a la inmigración: los estadounidenses que lo deseen recibirán el plan para la ciudadanía que se merecen y podremos modernizar el ‘flujo futuro’ sin reducir salarios para ningún trabajador local, independientemente de qué documentación tengan”, dijo en un comunicado Jeff Hauser, vocero de la AFL-CIO. “Flujo futuro” se refiere a la llegada en el futuro de inmigrantes autorizados.

Según el acuerdo que está surgiendo entre empresas y trabajadores, un nuevo programa de visas “W” permitirá la entrada de decenas de miles de trabajadores no especializados por año. El programa tendría un tope de 200,000 anuales, pero el número de visas fluctuará según las tasas de desempleo, vacantes, demanda de los empleadores y datos recolectados por una nueva oficina federal que está siendo promovida por el movimiento laboral para que funja como vigía imparcial del mercado.

Los trabajadores podrían cambiar de empleo y buscar la residencia permanente. Bajo el actual programa de trabajadores temporales, el personal no puede cambiar de trabajo y no tiene una vía de obtener la residencia permanente ni la ciudadanía.

Y actualmente no hay modo legal de que los empleadores traigan muchos trabajadores no especializados. Un programa existente de visas para trabajadores no agrícolas de bajo salario tiene un límite de 66,000 por año y se supone que solamente puede aplicarse a trabajos temporales o de temporada.

La Cámara de Comercio dijo que los trabajadores ganarían los salarios abonados a los trabajadores estadounidenses o los salarios prevalecientes para la industria en la que trabajen, el que sea mayor de los dos. El Departamento de Trabajo determina el salario prevaleciente en base a las tasas habituales en localidades específicas, de modo que varía de una ciudad a otra.