Cirujana narra cómo revivió a mujer violada

QUEENS — La mujer apuñalada por el padre de su hijo estuvo prácticamente muerta sobre la mesa de operaciones del hospital, según declaró ayer la cirujana que la operó.

La mujer, entonces de 17 años, fue apuñalada el 20 de junio del 2011. Según la acusación, su agresor —Daniel Paguay, 19— no aceptó que ella lo dejara y se fuera con su hijo, del que él había negado la paternidad.

Intentando que volviera con él, la visitó el 20 de abril y al no lograr convencerla la apuñaló en una pierna y la violó, según sostiene la fiscalía.

En junio, a pesar de tener una orden de alejamiento, se dirigió al domicilio de la mujer y la sacó a la calle, entrando en un supermercado donde rodeado por la Policía la usó como escudo y la apuñaló, señala el pliego acusatorio.

“Había perdido tanta sangre que era incapaz de mantenerse consciente… tuvimos que hacerle transfusiones de considerables cantidades de sangre (entre cuatro y cinco litros) y fluidos”, dijo la doctora Jasmine Dave, que realizó las operaciones que la salvaron la vida.

Dave fue relatando cómo la mujer estaba entubada para mantenerle abiertas las vías respiratorias y tenía tres puñaladas en la espalda que le habían afectado los pulmones, el diafragma y el hígado. Ya en el quirófano, sufrió un paro cardiaco y estuvo clínicamente muerta, y hubo que darle masajes directos al corazón para revivirla.

La doctora dijo que, para hacerlo, tuvieron que abrirle el pecho. Las puñaladas le habían ocasionado tales agujeros en la espalda que “podíamos ver la mesa de operaciones a través de ellos”, según afirmó Dave.

Esta fue la primera de cuatro operaciones a las que se sometió a la víctima que hoy —aunque ha logrado volver a caminar— tiene múltiples secuelas.