Rubio recalca que reforma no es amnistía

El senador afirma que se retiraría del esfuerzo si no se da un consenso estricto
Rubio recalca que reforma no es amnistía
Miles de personas se congregaron el 10 de abril, frente al Capitolio, para demandar al Congreso la aprobación de una reforma migratoria que acabe con las deportaciones y legalice a unos 11 millones de indocumentados que viven en EE.UU.
Foto: NOTIMEX

WASHINGTON — Un acuerdo bipartidista para lograr una reforma migratoria necesitará un riguroso cumplimiento de la ley que incluya sanciones más severas para quienes hayan ingresado sin permiso en Estados Unidos, afirmó ayer un prominente senador republicano que ha sido pieza central en las negociaciones.

El cubano-estadounidense Marco Rubio, uno de los ocho senadores que elaboran la iniciativa —la cual podría estar lista para mañana— perfiló su postura para el marco básico de la propuesta, que podría contener la opción de la ciudadanía para aquellos que llegaron sin autorización legal o que excedieron su permanencia como visitantes en el país.

Aunque el acuerdo bipartidista contempla un proceso largo y difícil para que consigan la ciudadanía los 11 millones de individuos en cuestión, Rubio insistió en que la propuesta no incluye una “amnistía”, tal como sostienen colegas conservadores de Rubio que consideran ese punto un obstáculo insalvable.

“No hemos concedido nada a nadie. Lo único que estamos haciendo es dar a las personas la oportunidad de que con el tiempo puedan acceder a nuestro nuevo sistema legal de inmigración, mejorado y modernizado”, dijo el senador Rubio, republicano por Florida.

Sin embargo, persisten las dudas incluso entre los correligionarios republicanos de Rubio.

“No estoy convencido”, dijo el senador Jeff Sessions, republicano por Alabama. “Sé que Rubio está de corazón en lo correcto. En verdad respeto el trabajo realizado por el grupo de ocho senadores. Pero han elaborado una propuesta… que concederá una amnistía ahora, que en la práctica legaliza a todos los que están aquí hoy y después contiene el compromiso de que se hará cumplir la ley en el futuro”.

Rubio dijo que podría retirarse de los esfuerzos para concretar la reforma migratoria de llegar a sentirse insatisfecho debido a que se suavicen el cumplimiento de la ley, la seguridad fronteriza y otros elementos que se han planteado.

Con la mira puesta en una posible postulación para la Casa Blanca en 2016, Rubio ha sido muy cuidadoso de no parecer débil en cuanto a la seguridad fronteriza y evitarse complicaciones políticas entre los conservadores que tienen gran influencia en la elección del candidato presidencial del Partido Republicano.

Otros legisladores que participan en la elaboración de la iniciativa reconocieron los desafíos políticos que rodean a la reforma migratoria.