Extraen cadáveres luego de la explosión

El saldo de muertos es de 14, hay lesionados y desaparecidos

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Extraen  cadáveres luego de la explosión
Un rótulo con la inscripción 'Dios, bendice a West' se observaba ayer al lado de un camino en West, Texas.
Foto: AP

WEST, Texas.— Tras dos días de especulaciones, las autoridades tejanas confirmaron ayer la cantidad de fallecidos que dejó la explosión de una planta de fertilizantes de West: una cifra que, con las tareas de búsqueda casi finalizadas entre los escombros, se situó en 14. También informaron que alrededor de 200 personas resultaron heridas y unas 60 están desaparecidas.

El sargento Jason Reyes, portavoz del Departamento de Seguridad Pública del estado, anunció el número oficial de víctimas, cuyos cadáveres habían sido trasladados a Dallas para someterlos a un análisis forense.

Durante gran parte del día los socorristas buscaron sobrevivientes tras el estallido que se registró el miércoles y Reyes dijo que las labores continuaban. Agregó que ayer por la mañana las autoridades habían inspeccionado 150 edificios de la pequeña comunidad de 2,800 habitantes y que aún les faltaban otros 25.

La identidad de los muertos iba saliendo a la luz poco a poco a través de los familiares y amigos: entre ellos se contabilizan al menos ocho bomberos —la mayoría de ellos voluntarios— como Jerry Chapman, que acababa de cumplir 26 años.

“Conocemos a todos los que respondieron primero”, dijo Christina Rodarte, que ha vivido en West 27 años. “No hay palabras para describirlo. Es una comunidad pequeña y todo el mundo conoce a los que respondieron inicialmente porque cada vez que pasa algo el departamento de bomberos está allí, totalmente integrado por voluntarios”.

Una víctima a quien Rodarte conocía era Kenny Harris, de 52 años de edad, quien era capitán del Departamento de Bomberos de Dallas y vivía al sur de West. Estaba fuera de labores en ese momento pero se movilizó inmediatamente para ayudar, según una declaración de las autoridades de Dallas.

Mientras que en la localidad proseguía la tarea de búsqueda y rescate estaba claro que el paisaje había cambiado para siempre por la destrucción que arrasó con un radio de unas cinco manzanas: un edificio de departamentos estaba muy dañado, una escuela se incendió y un asilo de ancianos quedó en ruinas. Los residentes eran mantenidos al margen de una vasta porción del poblado donde rescatistas inspeccionaban los escombros. Se autorizó a algunos de ellos para que se acercaran a sus viviendas y recogieran algunas pertenencias personales, según lo indicaron trabajadores de emergencia.

“Tenía una idea de lo que podría ver, pero lo que vi superó todas mis expectativas: es mucho peor”, afirmó el fiscal general de Texas, Greg Abbott. “Es muy perturbador ver el lugar”.

Al parecer un incendio originó la explosión pero no está claro qué provocó las llamas. Un equipo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos todavía no había iniciado su investigación el jueves debido a que la situación aún era peligrosa, dijo Franceska Perot, vocera de la agencia.

La instalación de la empresa West Fertilizer Co. almacena y distribuye amoniaco anhidro, un fertilizante.

Registros revisados por The Associated Press muestran que la Administración de Seguridad de Ductos y Materiales Peligrosos multó a West Fertilizer con 10,000 dólares a mediados del año pasado por violaciones a la seguridad, las cuales incluían planes de transportar el fertilizante sin un plan de seguridad. Un inspector también halló que los tanques de amoniaco de la planta no estaban etiquetados adecuadamente.

Los registros indican que el Gobierno aceptó 5,250 dólares después que la compañía tomó medidas correctivas. No es inusual que las empresas negocien reducciones de multas con los reguladores.