Yoani Sánchez no es una disidente más
Dice el señor Ricardo Rodríguez Surez que la señora Yoani Sánchez es una disidente más. Al parecer el piensa que España regala el premio “José Ortega y Gasset” y que los responsabilizados en la Universidad de Columbia con evaluar los recipientes del premio “Maria Moors Cabot” son unos deficientes mentales. He mencionado dos de los innumerables galardones, que ha recibido esta heroína. Enajenándose ya de su propio tema, lo cual me obliga a mí asimismo a hacerlo, para poder respon derle al señor Rodriguez Suárez, sobre digresiones acerca de la desconfianza mutua entre el exilio y la disidencia, atribuyéndola al castrismo.
Yoani Sánchez no es una disidente más. La cubana que incendió la ciudad de Bayamo para no rendirla al coloniaje vive en el siglo XXI, y no en el XIX, y usa en su lucha computadoras y no antorchas porque según dijo José de la Luz y Caballero, el educador cubano que convirtió su colegio en una forja de libertadores, “Felices son los que ven las señales de los tiempos y más felices aún los que saben interpretarlas”.
El solo ligamen que podría salvar a Cuba es el lazo entre exiliados y disidentes; luego los verdaderos enemigos de la libertad futura del pueblo cubano son los que aviesamente se dedican a envenenar ese vínculo.