Recompensa por abusador sexual
Ozone Park, Queens. Crédito: <copyrite>EDLP</copyrite><person>GLORIA MEDINA< / person>
NUEVA YORK Los residentes de Ozone Park están sorprendidos y preocupados por los recientes incidentes donde un hombre presuntamente abusó sexualmente de dos niñas en diferentes sitios de esa área. Ahora, las autoridades están ofreciendo una recompensa de $12,000 a la persona que ayude con información que conlleve al arresto de este individuo.
Si alguna persona tiene alguna pista acerca de este sospechoso puede llamar al número gratuito del Departamento de Policía (NYPD) 1 (800) 57 PISTA.
El primer incidente ocurrió el miércoles, alrededor de las 2:45 p.m., cuando una niña de siete años estaba en los escalones de su casa y un hombre se acercó y le tocó sus partes privadas. La hermana de la menor, de 12 años, que estaba junto a ella, gritó e hizo que el sujeto escapara.
El segundo incidente ocurrió el mismo día, tres horas más tarde en la misma área, cuando otra niña de siete años se encontraba frente a su casa. El individuo también abusó sexualmente de ella y después escapó.
Uno de los incidentes ocurrió cerca a esquina de la calle 115 y la avenida Sutter, donde ayer era notoria la presencia policial. Varios agentes pegaban afiches en los postes de la calle con fotos del sospechoso captadas por cámaras de vigilancia. Los policías pedían ayuda de la comunidad para identificar al sujeto.
Mientras tanto, los vecinos del área manifestaban su inquietud. “Definitivamente, hace falta más seguridad”, dijo un residente hispano que vive en la misma cuadra donde ocurrió uno de los incidentes. “Da miedo porque tengo dos hijas y aunque están grandes, siempre necesitan cuidado cuando llegan tarde del college. Definitivamente, hay que tener precaución, no confiar en nadie en la calle y si es posible salir a recogerlas cuando salen”.
Abuelas, madres e hijas expresaron su temor y dijeron estar tomando medidas de precaución para evitar que esta situación se repita.
Tressina Rodríguez, una madre puertorriqueña que vive en el área hace 12 años, dijo temer por la seguridad de su hija y que le “preocupa” que no hayan atrapado al sospechoso.
Por su parte, la abuela dominicana María Rodríguez, indicó que lo mejor era no permitir que las menores salieran solas a la calle.
Otra abuela puertorriqueña, Ana Oquendo, les aconsejó a sus nietas que estuvieran “pendientes” por dónde andan y que estén “alertas” de las personas alrededor de ellas.
La menor Katherine Duarte, de 13 años, caminaba por el área, pero aseveró que no sale en las noches, por miedo. “Si algo así me llegara a pasar, lo pateo, grito y salgo corriendo”, indicó la menor.
Aunque es un área tranquila, los padres de Duarte y de algunas de sus amigas les prohibieron salir tarde en la noche y les pidieron cuidado después de enterarse lo sucedido, según la joven.
El sospechoso fue descrito como un hispano, de unos 20 años que mide aproximadamente 6’0″ y pesa unas 160 libras. El día del incidente, el sujeto vestía una chaqueta con gorra con letras blancas al frente, pantalones oscuros y tenía una mochila color purpura.
La Policía cree que por la forma en que ocurrieron los dos incidentes, es posible que sea el mismo sospechoso.
