Con 105 años Fidel Feliciano baila como trompo en El Bronx

"Me casé tres veces y tengo seis hijos y una pila de nietos y bisnietos", cuenta el centenario
Con 105 años Fidel Feliciano baila como trompo en El Bronx
Fidel Feliciano baila con su cuidadora Vernetta Darby, del Throgs Neck Extended Care Facility.
Foto: EDLP / José Acosta

NUEVA YORK — De los 312 millones de habitantes de EE.UU., se calcula que unos 70,000 tienen 100 años o más de edad, y entre ellos se encuentra el puertorriqueño Fidel Feliciano, quien por alcanzar la bonita edad de 105 años recibió un reconocimiento en la fiesta para Celebrar a los Centenarios durante la apertura a la Semana de El Bronx.

En dicha fiesta había 8 personas con 100 años o más, y Fidel Feliciano no sólo era el único hispano, sino el primero que se paró en la pista a bailar salsa, porque bailar, según asegura el centenario, lo aprendió desde la cuna.

Don Fidel, El Diario/La Prensa está cumpliendo su 100 aniversario, cinco menos que usted, ¿conoce El Diario y lo llegó a leer?

“Yo llegué a Nueva York a los 28 años, y El Diario era uno de los periódicos que yo leía, pero hace cinco años se me gastó la vista y dejé de leer. A mí me gustaba todo el periódico, yo lo leía de cabo a rabo”.

¿En qué ciudad de Puerto Rico nació y a qué se dedicaba en la isla?

“En San Juan. Yo trabajé allá en la industria azucarera. Empecé cortando caña y desyerbando, y logré escalar hasta ser químico azucarero, pese a que no tenía mucha instrucción porque me crié en un sitio pobre y no fui mucho tiempo a la escuela. Luego mi familia se fue a Nueva York y yo le seguí los pasos”.

En Nueva York, ¿en que se ganaba la vida?

“Como cocinero de un hospital hasta que me jubilé. Nunca aprendí inglés porque ese idioma es demasiado fuerte. Pero pude salir delante, me casé tres veces y tengo seis hijos y una pila de nietos y bisnietos”.

¿Qué es lo que más le gustaba hacer?

“Bailar y beber. Yo bailaba como un trompo y aún hoy bailo, aunque no puedo durar mucho tiempo de pie. Me gustaba bailar la música de viento. Iba de fiesta en fiesta y tuve paquetes de muchachas que fueron mis novias, pero ya no le canto ni a la luna”.

¿Qué tipo de comida le gusta?

“Yo como de todo, pero poquito. Nunca fui gran comelón. Mi plato favorito es el arroz con habichuela verde”.

¿Qué es lo que más añora de los tiempos pasados?

“El andar solo. Ahora no puedo andar solo. Ahora me llevan a todas partes, ya sea una de mis hijas, mi cuidadora o algún amigo”.