Histórico podio para Colombia

El colombiano Rigoberto Urán levanta el trofeo de subcampeón del Giro.

El colombiano Rigoberto Urán levanta el trofeo de subcampeón del Giro. Crédito: ap

BRESCIA, Italia — Vincenzo Nibali se paseó ayer hacia el título del Giro de Italia en la última etapa del clásico ciclístico de tres semanas, mientras que Mark Cavendish ganó el 21er tramo en un sprint hacia la meta, para su quinta victoria en la carrera de este año.

El colombiano Rigoberto Urán finalizó segundo en la tabla general, seguido por el australiano Cadel Evans, 4:43 y 5:52 detrás del líder, respectivamente.

Para Nibali, un italiano del equipo Astana, el título cimenta su status en un grupo elite de ciclistas considerados capaces de ganar carreras de Gran Tour, junto con Alberto Contador, Chris Froome y Bradley Wiggins.

Nibali se apoderó de la camiseta rosa luego de la séptima etapa, nunca la soltó y aumentó su ventaja ganando las últimas dos etapas de montaña de forma dominante.

Vestido enteramente de rosa, Nibali fue festejado por los fanáticos durante casi toda la etapa final.

La de ayer fue la 15ta victoria de Cavendish en su carrera en el Giro y 41ra en las tres competencias del Grand Tour — el Giro, el Tour de Francia y la Vuelta de España. El británico tiene un total de 102 victorias.

Cavendish, de Omega Pharma-Quick Step, registró un tiempo de 5 horas, 30 minutos y 8 segundos en el tramo de 128 millas desde Riese Pio X hasta Brescia. la ruta de la etapa fue alterada ligeramente para evitar pasar por unos pocos pueblos en los que se realizaban elecciones.

Los italianos Sacha Modolo y Elia Viviani finalizaron segundo y tercero, con el mismo tiempo que Cavendish.

El final de la etapa se realizó completamente en Brescia, en un circuito de 3 millas que fue recorrido siete veces.

En esta ocasión, al contrario que las anteriores etapas que tuvieron por escenario los míticos Dolomitas y que estuvieron marcadas por el frío y la nieve, no hubo batalla y el sol se dejó ver de vez en cuando, pero el pelotón se lo tomó con calma dando por bueno lo cosechado antes de llegar al circuito de Brescia.

Fue en las calles de Brescia, donde estaba la última meta, cuando comenzó la batalla, la lucha entre los equipos con esprinters. Fue un calco de lo sucedido en otras llegadas masivas, con acelerones e intentos de demarraje de corredores que son rápidos, pero no suelen tener grandes lanzadores.

El final de Giro 2013 volvió a ser un calco de las llegadas anteriores, un mano a mano entre los componentes del Omega de Cavendish, el Bardini de Modolo y el Cannondale de Viviani que volvió a quedarse con la miel de la victoria en sus labios.

Cavendish ganaba, por quinta vez, su guerra particular a sus más directos rivales en las llegadas masivas; mientras que el “tiburón” Nibali no tenía mayores problemas para rematar un triunfo que cimentó en las etapas condicionadas por la nieve y el frío.

Nibali cumplió con éxito su objetivo que no era otro que vestir la última camiseta rosa del Giro superando a rivales de la categoría del británico Bradley Wiggins, ganador del último Tour, el canadiense Ryder Hesjedal que defendía el título y el belga De Gendt, cuarto en la pasada edición, pero que no consiguieron llegar a Brescia.

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