Joe Arpaio y la posibilidad de mejorarnos

El Alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, sufrió un revés judicial.
El Alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, sufrió un revés judicial.
Foto: EFE

Los columnistas nos acostumbramos a criticar. Nos toca demostrar que vivimos en una sociedad imperfecta y de acudir a la humanidad para corregir esas imperfecciones.

Hay bastante material para los que nos preocupamos de la injusticia contra la comunidad hispana, debido al maltratamiento sistemático de los hispanos.

Pero nuestras críticas frecuentemente ignoran lo complicado que es este drama.

Es cierto que la discriminación contra los hispanos y otros inmigrantes es común. Pero también es cierto que es una discriminación dentro de una sociedad fundada por inmigrantes.

Estados Unidos fue poblado por familias de ascendencia europea, asiática, latinoamericana y africana. La revolución agraria en este sur no hubiera sido posible sin esclavos africanos. La revolución industrial en el norte hubiera sido imposible sin obradores europeos.

Y aunque los hispanos cuentan como víctimas de una discriminación sistemática, también son líderes políticos. Hay mexicanos encarcelados por tratar de conseguir trabajo, mientras que Susana Martínez es gobernadora de Nuevo México, Marco Rubio es senador de Florida, Sonia Sotomayor es miembro de la Corte Suprema, y Antonio Villaraigosa es alcalde de Los Ángeles.

Estos son hechos inconvenientes para los que naturalmente quieren criticar. Pero son hechos que nos recuerdan que es importante aplaudir a los avances mientras que criticamos a las deficiencias.

Esta semana, el aplauso lo merece un juez federal en Arizona por ordenar que Joe Arpaio, el sheriff del condado de Maricopa, suspenda sus operativos antiindocumentados porque violan la Constitución.

Estos aplausos se suman a los aplausos para la Corte Suprema que el año pasado decidió en contra de los elementos mas importantes de SB1070, la ley de Arizona que propuso darles a las autoridades estatales poderes migratorios que solo lo tienen los federales.

Y dentro de poco podríamos tener una reforma de las leyes federales migratorios.

El sistema discrimina. De eso no hay duda. Pero el sistema también tiene como mejorarse. Eso hay que notarlo de vez en cuando.