Menor atropellada en Queens será sometida a riesgosa cirugía

La niña de 9 años fue impactada el lunes en la zona de Corona, cuando la familia regresaba del parque
Menor atropellada en Queens será sometida a riesgosa cirugía
La niña sufrió fracturas en los pómulos, la dentadura y tiene un coágulo en el cerebro.
Foto: EDLP

QUEENS — Para la familia Ortiz-Escalante la conmemoración del Día de los Caídos se convirtió en uno que no olvidarán. Un accidente dejó a su hija menor Lizbeth Dutan, de 9 años, en el hospital tras haber sido atropellada por un vehículo particular.

La madre de la menor, Rosa Ortiz, de 30 años, dijo que su hija sufrió fracturas en los pómulos, la dentadura y que tiene un coágulo en el cerebro tras ser arrollada por un vehículo en la esquina de la calle 111 y la avenida 38, en Corona.

En el hospital Elmhurst, donde se encuentra internada la menor, tienen programada una cirugía para remover el coágulo. Ortiz, madre de cinco niños, le teme a la operación.

“Mañana (hoy le van a realizar una operación en el pómulo y en la dentadura. Ojalá, Dios quiera que no le tengan que hacer la cirugía en el cerebro porque es peligroso”, dijo la angustiada madre, vía telefónica, desde el hospital en Queens.

Ortiz espera que las autoridades tomen nota y coloquen un semáforo en la calle donde sucedió el accidente que —por poco— le cuesta la vida a su pequeña hija.

“No hay una luz donde pasó el accidente y hay muchos niños por allí. Tienen que colocar un semáforo porque sólo hay un stop”, precisó Ortiz.

En la casa donde reside la pequeña víctima, Hedy Dutan, de 11 años, aseguró que presenció el momento en que el automóvil atropelló a su hermana.

“El carro la chocó, la empujó y la arrastró un poco. Pensé que estaba muerta”, comentó Hedy, mientras acariciaba a su mascota.

Los hechos ocurrieron el lunes, a eso de las 7 p.m., cuando la familia regresaba del parque y la menor se fue detrás de un amiguito para recuperar la patineta que le había quitado. Al atravesar la calle, fue arrollada por un automóvil.

Al parecer, el conductor tenía bloqueada la vista por otro vehículo más grande, según relató Darlis Escalante, padrastro de la pequeña. “Pasamos una noche terrible. Uno como padre no quiere que le pase nada a su hijo”, concluyó Escalante.