Somos nosotros los ebrios

Atrincherados en su usual hoyo de ignorancia, la Junta del Desfile Puertorriqueño asegura que “la imagen en la promoción de Coors Light no es la bandera de Puerto Rico, ni tampoco el logotipo oficial del Desfile Nacional Puertorriqueño. Es una ilustración creada exclusivamente para esta campaña, que integra componentes del logotipo del desfile, tales como una manzana, una estrella y los colores rojo, blanco, azul y negro”.

Debe ser que Madelyn Lugo piensa que la borrachera es colectiva. Supongo que la titular presidente piensa que lo que vemos impreso en las latas —”Cerveza Oficial” y “National Puerto Rican Day Parade, Inc.”— es un uso no autorizado de lo que se creó en 1995 bajo la presidencia de Ramón S. Vélez para conectar el tradicional desfile con el nuevo concepto nacional que en ese momento se establecía.

Ni un suspiro acerca de la preocupación de que el tema oficial del evento cultural más grande sea “SALUD CELEBRATING YOUR HEALTH”.

Tal parece que los encargados temporalmente del orgullo patrio se pasan por donde no les da el sol la crítica comunitaria y lo que hacen es seguir al comerciante Carlos Velásquez, declarando que: “Hacemos un llamado a los líderes comunitarios a aclarar este malentendido y no continuar informando equivocadamente al público que la bandera oficial de Puerto Rico ha sido publicada en latas de cerveza, algo que el Desfile Nacional Puertorriqueño nunca autorizaría”.

No es la primera vez que la bien intencionada compatriota se para firme en tierra movediza. Con pena recuerdo cómo defendió su selección del abusador en serie de mujeres Osvaldo Ríos como Padrino Internacional del desfile en el 2010.

Esta vez queda claro que la boricua y sus limitados compinches en la mal llamada junta de directores, dejan que el colombiano Velásquez mercadee nuestro orgullo, cultura y dignidad por unos dólares en su bolsillo.

Bajofuego@eldiariony.com