Primer ministro turco insiste en desarrollo de centro comercial

Aunque Recep Tayyip Erdogan utilizó hoy un lenguaje menos beligerante para dirigirse a los manifestantes en Estambul
Primer ministro turco insiste en desarrollo de centro comercial
Miles de personas se concentran en la plaza Taksim en Estambul.
Foto: EFE / Tolga Bozoglu

ANKARA, Turquía — El primer ministro de Turquía utilizó hoy un lenguaje menos beligerante, pero dijo que seguiría adelante con los planes de desarrollo urbano que han provocado protestas en todo el país, en unas declaraciones que podrían ser decisivas para determinar si las manifestaciones se esfuman o la rabia en su contra se recrudece.

En una conferencia de prensa en Túnez en la última etapa de una gira de cuatro días por el norte de Africa, Recep Tayyip Erdogan reconoció que algunos turcos han participado en las protestas debido a preocupaciones ambientales, pero insistió en que grupos terroristas están involucrados en los disturbios en un país visto como un modelo de democracia para Oriente Medio.

Parece poco probable que los comentarios de Erdogan consigan calmar a los manifestantes. Algunos se dirigían a un aeropuerto en Estambul a la espera del regreso del primer ministro el jueves en la noche.

Erdogan pasa con frecuencia los fines de semana en Estambul, en lugar de la capital, Ankara. No estaba claro si decidió aterrizar en Estambul porque tiene una fuerte base de apoyo que se remonta a sus días como alcalde de la ciudad.

Los inversionistas parecieron decepcionados ante las palabras de Ergodan, y la principal bolsa de Turquía cayó hasta un 8% por temores a que la continua inestabilidad afectaría la economía del país.

Decenas de miles de personas han salido a las calles de las ciudades turcas como parte de las protestas que comenzaron después de que la policía reprimió violentamente a los manifestantes que acampaban contra los planes para un desarrollo urbano en la plaza Taksim de Estambul.

Las protestas se transformaron rápidamente en un torrente de rabia dirigida a Erdogan, a quien los manifestantes consideran cada vez más autoritario e intransigente. La ira ha crecido contra la policía por el uso frecuente de gas lacrimógeno y cañones de agua, y un grupo de derechos humanos dice que miles de personas han resultado heridas.

Erdogan rechaza las acusaciones de autoritarismo, y asegura que él es un servidor del pueblo. En Túnez, dijo que sentía “amor y respeto” hacia los manifestantes con preocupaciones ambientales.

“Pero como te dije antes, algunos grupos terroristas están involucrados”, añadió, al asegurar que un grupo miliciano de izquierda que perpetró un ataque suicida con bomba contra la embajada estadounidense en Ankara en febrero también participó en las protestas.

“Ellos están involucrados. Han sido capturados en las calles y en las redes sociales”, dijo.

Erdogan dijo que su gobierno, con raíces islámicas, ya había pedido disculpas por la represión violenta de la policía en la sentada de Taksim, pero insistió en que el gas lacrimógeno se usa en todo el mundo para disolver las protestas.

Erdogan señaló que el gobierno seguirá adelante con los planes de desarrollo urbano en el centro de Estambul, insistió en que el plan embellecerá la ciudad e incluirá la siembra de árboles y la construcción de un moderno teatro y ópera. Antes había dicho que los planes incluyen la construcción de un centro comercial.