Gobierno de EEUU seguirá “espiando” llamadas de civiles

La administración Obama no suspenderá el programa de vigilancia de la NSA
Gobierno de EEUU seguirá “espiando” llamadas de civiles
La NSA ha vigilado los datos de las principales compañías que proveen servicio telefónico y acceso a internet.
Foto: AP

Washington — El gobierno del presidente Barack Obama contempla la posibilidad de acusar formalmente a un contratista gubernamental de filtrar información secreta, al tiempo que defiende el criticado programa de vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad como una herramienta indispensable para proteger a los estadounidenses de los terroristas.

Frente a un escándalo mundial sobre los programas, que rastrean llamadas y mensajes de internet en todo el mundo, el Departamento de Justicia investiga si las revelaciones hechas por Edward Snowden, un empleado del contratista gubernamental Booz Allen Hamilton, pueden ser perseguidas penalmente.

Un alto funcionario de inteligencia de Estados Unidos dijo que no había planes de suspender los programas que, a pesar de la reacción, continúan recibiendo un apoyo generalizado, aunque cauto, en el Congreso. El funcionario hizo estas declaraciones bajo condición del anonimato para hablar sobre el delicado tema de seguridad.

Los programas fueron revelados la semana pasada por los diarios The Guardian y The Washington Post.

Mientras tanto, el Parlamento Europeo tenía previsto debatir los programas espía este martes para determinar si han violado las protecciones locales a la privacidad. Funcionarios de la Unión Europea en Bruselas se comprometieron a buscar respuestas de los diplomáticos estadounidenses durante una reunión ministerial transatlántica en Dublín a finales de esta semana.

El escrutinio mundial surgió tras las revelaciones de Snowden, de 29 años, que decidió revelar su identidad.

Snowden huyó a Hong Kong con la esperanza de escapar de los cargos penales. Legisladores como la presidenta de inteligencia del Senado, Dianne Feinstein, senadora por California, lo acusan de cometer un “acto de traición a la patria” que debe ser procesado.

En Washington, los miembros del Congreso dijeron que estudiarían posibles formas de mantener a Estados Unidos a salvo de ataques terroristas sin renunciar a las protecciones de privacidad que los críticos dicen que están en riesgo con la autoridad actual del gobierno de monitorizar las comunicaciones personales.

“Hay muy poca confianza en el gobierno, y es por una buena razón”, dijo el representante Adam Schiff, demócrata por California, que forma parte de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes. “Somos nuestro peor enemigo”.