Ana Ortiz defiende show

La actriz protagonista de 'Devious Maids' habla a favor de la nueva serie de tv y de las empleadas domésticas
Ana Ortiz defiende show
Ortiz (centro), con las otras actrices de la serie ( izq.) Roselyn Sanchez, Edy Ganem, Dania Ramírez y Judy Reyes.
Foto: cortesia

Los Angeles — Al ojear el guión que tenía en sus manos hasta la misma Ana Ortiz lo cuestionó.

“Ah, de veras, ¿una historia de sirvientas, otra vez?”, dijo recordando su reacción. Tras leerlo de lleno ahora hasta ella se enorgullece de su personaje en “Devious Maids“, la serie de Lifetime que debutó ayer y es la versión estadounidense de “Ellas son… la alegría del hogar”, que produjo Eugenio Derbez para Televisa y que también transmitió Univision.

Esta historia se centra en la vida laboral y personal de cinco empleadas domésticas latinas, personificadas por Roselyn Sánchez, Dania Ramírez, Judy Reyes, Edy Ganem y Ortiz, que trabajan con familias adineradas en Beverly Hills.

Para Ortiz este nuevo papel es un homenaje a su abuela y a las colegas de ésta.

“Mi abuela limpiaba casas durante toda su vida y ella le pagó la universidad a mi papá en Puerto Rico y también le pagó sus estudios de leyes en Columbia Law School. Y ¿porqué no puedo contar su historia exitosa? ¿porqué era una empleada doméstica? No entiendo porque su historia tan inspiradora no la puedo contar solo por su profesión y porque no merecen ser contadas y exhibidas”, dijo Ortiz, conocida por su papel en la serie “Ugly Betty”.

“Para mí es un honor contar la historia de mi abuela y de estas mujeres con respeto, humor, picardía. Y espero que con esto también terminemos con esos estereotipos y que los patrones se den cuenta que sus empleados domésticos saben mucho más de ellos que lo que piensan”.

Ortiz agregó que los televidentes podrán mirar esta historia desde la perspectiva de los empleadores como de las empleadas y tendrán un mayor entendimiento de ambos lados.

Admitiendo que ella cuenta con una persona especial en su casa, no se detuvo a la hora de elogiarla. “Gloria es mi santa, mi mano derecha. Ella quiere a mis hijos tanto como yo. Me siento tan afortunada de contar con ella. Ella es la que se encarga de las cosas de mi casa”, dijo sin titubear sobre su mejor y más cercana aliada.