Los demócratas son iguales que los republicanos

Cinco millones de niños que son ciudadanos de los Estados Unidos, y por lo menos un millón de “soñadores” han escuchado las promesas de Obama y los demócratas, y como tales promesas han quedado incumplidas. Ya saben lo que es un racista, y también lo que es un hipócrita.

Estos jovenes son muy conscientes y decididos, y durante el decenio que viene, van a desempeñar un papel destacado en la comunidad latina en los Estados Unidos. De hecho, predijo que van a ser los líderes. Y cuidado con ellos, Estados Unidos, ¡Andan muy enojados!

Me puse a pensar en mi lucha, cuando mi hijo Saulito, que ahora cumple 14 años, me dijo que desea regresar a los Estados Unidos donde nació para batallar a favor de nuestro pueblo. Lo he mantenido a mi lado desde nacer. He pasado la mayor parte de mi vida protegiéndolo y a su futuro. Pero en sus ojos puedo ver su resolución, la pasión de su corazón, y la sabiduría de su frente.

Voy a permitir que se vaya para que se quede con la familia y la iglesia que pudimos formar en los matrices de nuestra lucha. Saulito estará con ellos y con sus amigos. En su mente todo queda muy claro sobre lo que debe hacerse.

No se deja engañar por Obama y los demócratas que han estancado un proyecto de ley bipartidista en la Cámara de Representantes mientras que formularon su arreglo en el Senado. Sabe que una Cámara de Representantes con mayoría republicana jamás aceptará un proyecto de ley demócrata proveniente del Senado, y que esto no es sino una movida de parte de los demócratas para hacer fracasar la reforma y culparlo todo a los republicanos, luego continuando con las deportaciones y la separación de familias.

Sabe que Obama ha optado por reducir el desempleo con el método de deportar mexicanos y centroamericanos en lugar de implementar programas de empleo en las ciudades.

Lo sabe porque desde antes ha visto las trampas de los políticos demócratas. Ha visto los ojos de Obama de cerca mientras que nos mentía. También sabe que actualmente los republicanos temen el voto latino y que si mantenemos la presión, podemos lograr aprobar un proyecto de ley bipartidista en la Cámara de Representantes además del Senado y de que se puede llegar a un punto intermediario entre estos dos proyectos de ley.

Sabe que podremos ganar la legalización de los 11 millones este verano y hasta incluir un derecho de regresar a los que han sido deportado. De amarga experiencia se ha enterado que en muchos casos organizaciones que dicen hablar por nosotros han sido compradas, y que para ganar la batalla, él y sus amigos deben ser los líderes de la lucha.

De modo que voy a permitir que se vaya mientras que yo, por mi parte, sigo luchando aquí en México. La lucha nunca termina hasta que dejemos de luchar. Saulito está listo para ir. No estoy segura que los Estados Unidos estén listos para su llegada, él y sus 6 millones de amigos. ¡Pero listo o no ya viene!

(Por: Elvira Arellano)