¡Que nos escuchen la voz los políticos!

Saulito Arellano, mi hijo que ya tiene 14 años de edad, ha regresado a los Estados Unidos. El 4 de Julio, estará llevando a cabo una rueda de prensa en Chicago en la cual va a hacer un llamado a las hijas y los hijos ciudadanas/os estadounidenses con padres y madres indocumentados a que se unan con la campaña de los niños este verano.

“Escriban cartas. Visitan a sus congresistas. Únanse con nosotros en Washington el 25 de julio”.

¿Cuál es el mensaje? “Dejen a un lado a la politiquería y resuelvan el problema. Dejen a un lado la politiquería y pongan un fin a las deportaciones y la separación de nuestras familias.

Es esencial entender el proceso legislativo en Washington. En el Senado federal, se ha aprobado un proyecto de ley. Ahora se debe aprobar otro proyecto en la Cámara de Representantes. Luego se envían los dos proyectos a un comité combinado de ambas cámaras, que negociarán una versión combinada, que se envía otra vez al Senado y a la Cámara de Representantes para que tomen un voto final. Tal es el proceso y no hay otra manera en que se puede aprobar legislación.

No debemos dejarnos confundir por los demócratas que nos dicen que se puede enviar la versión intacta del Senado para que se apruebe ahí. Los que nos dicen eso están haciendo politiquería. Para comenzar, se necesita aprobar un proyecto bipartidista en la Cámara de Representantes.

¿Cómo podemos lograr que la Cámara de Representantes, con su mayoría republicana, apruebe un proyecto de ley? Debemos regresar a lo que ha logrado éxitos para nosotros hasta este punto. Tenemos que movilizar a la comunidad latina. Ahí queda nuestra fuerza, nuestro poder. Existe un proyecto de ley bipartidista que muy pronto se va a presentar en la Cámara de Representantes. Lo esencial que necesitamos hacer es ejercer la presión al presidente de la Cámara de Representantes, el congresista John Boehner, para que permite que la totalidad de la Cámara de Representantes vote sobre el proyecto de ley. Así es nuestra tarea.

Mientras tanto debemos seguir presionando al presidente Obama para que deje de deportar gente mientras que el Congreso debate. Saúl y los otros jóvenes están llevando a cabo su conferencia de prensa en el mismo lugar donde se comenzaron las megamarchas en 2005.

El fin de semana pasado, ICE llevó a cabo una redada y arrestaron personas que habían venido a participar en un “swap-o-rama” en el aire libre. Las personas que arrestaron son padres de familia con niños. Mientras que los políticos hablan, las vidas y todo lo que han logrado con trabajo duro, se está echando al suelo.

Es sumamente injusto y muy poco razonable estar deportando personas que podrían legalizarse bajo los términos del proyecto de ley que el Senado acaba de aprobar. También es un atropello injusto e irracional quitar los empleos de la gente, y luego decirles que para poderse legalizarse, tienen que tener un empleo. ¡Lo que es un delito hoy, será un requisito mañana! ¡Díganle al presidente Obama que debe usar el poder que adquirió por razón de nuestros votos!

Quienes dicen que no existe ninguna posibilidad de aprobarse un proyecto de ley en este Congreso simplemente pretenden confundirnos y atrasar nuestra lucha. Hemos establecidos cuales son las condiciones necesarias para aprobar la legalización. La lucha no se termina hasta que uno deja de luchar.

Hemos venido demasiado lejos para quedarnos cruzados de los brazos mientras otros debaten nuestro futuro en la televisión. ¡Tenemos que movilizarnos! ¡Que se deje escuchar las voces de los niños y de nuestra juventud!

(Por: Elvira Arellano)