Suelta el acelerador

Panamá se relaja, empata, pero termina en la cima del G-A

Suelta el  acelerador
Milan Borjan, guardameta de Canadá, salta sobre el volante panameño Jairo Jiménez para quedarse con el balón en el encuentro de ayer.
Foto: AP

DENVER, Colorado (EFE).— La selección de Panamá y Canadá igualaron ayer sin goles en el primer partido de la tercera y última jornada ada del Grupo A de la Copa Oro de la Concacaf.

El empate fue suficiente para que Panamá, ya clasificada a los cuartos de final, asegurara el primer lugar de la clasificación del sector, con siete puntos, después de que México derrotara por 3-1 a Martinica y sumara seis unidades y avanzara a la siguiente ronda como sublíder.

Mientras que Canadá, que quedó eliminada, al menos consiguió el punto del honor y comenzó a pensar en el futuro, cuando a partir del próximo 1 de agosto se haga cargo del equipo el entrenador español Benito Floro.

El encuentro, que en realidad no tenía mucho interés para la escuadra “canalera”, no ofreció nada que se pudiera rescatar futbolísticamente, fue soporífero y en la misma línea de lo que está siendo hasta ahora el certamen.

Panamá, con mayor calidad individual en sus jugadores, fue la que puso algunos destellos técnicos, mientras que Canadá hizo lo que pudo y no fue otra cosa que correr.

Las pocas oportunidades que generaron ambos cuadros siempre se encontraron con la gran labor de los dos guardametas: Luis Mejías, que salió por Panamá en lugar del titular Jaime Penedo, al que el seleccionador Julio César Dely Valdés dio descanso, y Milan Borjan, por parte de Canadá, quien terminaría de nuevo como el jugador más destacado.

Es cierto que Panamá fue la que más tiempo tuvo el balón, creó más oportunidades de gol, remató más a puerta (13 ocasiones contra nueve de los canadienses), generó más saques de esquinas (8-4) y que se mereció el triunfo, pero su asignatura pendiente fue el gol.

Los panameños pensaron más ya en lo que les puede deparar los cuartos de final que en el partido en sí, y Dely Valdés también quiso trabajar con la mayoría de los seleccionados para darles minutos.

El resultado fue perfecto para Panamá que consiguió todos sus objetivos: no desgastó a los titulares, hizo una labor de equipo y aseguró el primer lugar de la clasificación, que también es importante de cara al cruce de cuartos.

Panamá confirmó que está lista para retos mayores que lo que demostró ante Canadá y, cuando llegue la siguiente ronda, donde se espera que el nivel futbolístico sea algo mejor que lo visto hasta ahora, pueda responder de manera positiva.

Mientras que los canadienses siguieron demostrando que no saben a qué juegan porque el entrenador interino Colin Miller se ha limitado a cubrir el expediente, además de hacer frente a lesiones de jugadores importantes que tampoco permitieron al equipo tener su mejor rendimiento.

Canadá tiene ante sí un largo camino que recorrer de cara a su reconstrucción como selección para que al menos pueda ser competitiva en un futuro a medio plazo.