Temen lo peor en Brooklyn por cierre de hospitales

Interfaith junto a otras instituciones de la zona podrían dejar de brindar sus servicios por insuficiencia de fondos
Temen lo peor en Brooklyn por cierre de hospitales
El Centro Médico Interfaith está localizado en el vecindario de Bedford-Stuyvesant.
Foto: EDLP / Juan Matossian

Nueva York — El Centro Médico Interfaith de Brooklyn, probablemente, cerrará sus puertas este año, y varios hospitales más del condado corren el riesgo de sufrir el mismo destino, lo que podría tener consecuencias desastrosas para la población, según personal médico y expertos en salud.

Interfaith —localizado en el vecindario de Bedford-Stuyvesant— se declaró en bancarrota esta semana y todo indica que comenzará a cerrar sus servicios a mediados de este mes y dejará de operar por completo en noviembre.

Luis Colón, jefe de fisioterapia del centro, es uno de los más de 1,500 empleados que perdería su trabajo, aunque su mayor preocupación es el destino de los pacientes.

“Es una noticia devastadora para nuestra comunidad”, dijo Colón, que lleva 25 años trabajando en Interfaith. “Cada día les están dando menos opciones a los pacientes, y los nuestros las necesitan de verdad, porque muchos sufren enfermedades crónicas y no tienen los recursos para ir a otros sitios”.

Otro hospital en el condado que corre riesgo de cierre por falta de fondos es el Long Island College de Cobble Hill, lo que, sumado al cese de operaciones de Interfaith, afectaría a 250,000 residentes, según un estudio elaborado por la oficina del Defensor del Pueblo, Bill de Blasio.

Este cuarto de millón de personas se vería forzado a ir más lejos para encontrar el centro de emergencia más cercano. Además, todos las instituciones próximas llegan casi a su límite de capacidad, por lo que las esperas serían extensas, de acuerdo con el estudio.

“Si perdemos estos dos hospitales en Brooklyn –además de los que ya hemos perdido bajo el mandato de este alcalde– la atención médica del condado puede que nunca se recupere”, alertó De Blasio.

La doctora Rosa Gil, presidenta de Communilife —una organización que ofrece servicios sanitarios y de vivienda a más de 3,000 neoyorquinos de bajos ingresos— considera que se pueden implementar soluciones para paliar el impacto del cierre de hospitales, que además ayudarían a las personas con menos pudientes.

“El Departamento de Salud Estatal necesita crear centros o clínicas donde muchos de estos residentes puedan ser tratados en un sistema ambulatorio de cuidado y no necesariamente en un hospital”, señaló Gil. “Los estudios demuestran que muchas personas usan las salas de emergencia, que son muy costosas, cuando pueden recibir la atención medica en una clínica de cuidado externo”.

El Brookdale Medical Center y el SUNY Downstate Brooklyn son los otros hospitales de la zona en peligro de cerrar. El gobernador Andrew Cuomo pidió ayuda financiera al gobierno federal para mitigar las pérdidas que sufren estos centros y así conseguir salvarlos.