Menor de Florida se infecta con ameba

La enfermedad ataca el tejido cerebral y se contrae en aguas contaminadas
Menor de Florida se infecta con ameba
Una manera de prevenir la infección por ameba es limitando la cantidad de agua que entra a través de la nariz.
Foto: Archivo

Miami – Un niño de 12 años residente en el sur de Florida ha contraído, tras bañarse en aguas contaminadas, una rara infección causada por una ameba que, una vez en el interior del cuerpo, destruye el tejido cerebral, informaron hoy medios locales.

El niño, Zachary Reyna, fue ingresado en el Miami Children’s Hospital con síntomas de lo que parecía ser una fuerte gripe, pero los médicos descubrieron que el menor se enfermó de una infección causada por la ameba “Naegleria Fowleri”.

Las autoridades médicas no revelaron el estado del pequeño, pero los familiares comentaron a la prensa que el chico “lucha por sobrevivir”.

Al parecer, Reyna, junto con dos amigos, estuvo jugando el pasado 3 de agosto en un canal de la localidad de LaBelle, en el condado de Hendry, donde probablemente se infectó con este organismo que ataca el tejido cerebral de las personas.

La ameba “Naegleria Fowleri”, que se encuentra principalmente en lagos, ríos y estanques, fue descubierta hace medio siglo y suele entrar en el cuerpo humano a través de la nariz o la boca y, una vez en el interior, produce una enfermedad casi siempre mortal del sistema nervioso central.

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, solo 1 de 128 personas infectadas por este organismo en el país, entre 1962 y 2012, ha sobrevivido.

Los síntomas típicos de esta infección, una semana después de contraerla, son dolores de cabeza, fiebre, náusea y vómitos, además de rigidez de cuello y pérdida de equilibrio.

Las autoridades sanitarias indican que el riesgo de contraer esta ameba se reduce limitando la cantidad de agua que entra a través de la nariz y las actividades en agua dulce durante los períodos de mucho calor.

Otro caso de infección de este tipo en Florida se registró en 2011, en el condado de Brevard, donde un adolescente murió como resultado de la infección.