‘Canelo’ busca sacudirse la imagen de farsante

Su cercanía con Televisa y una hoja de vida llena de rivales de 'medio pelo' ponen en duda la real capacidad boxística de Saúl Álvarez.
‘Canelo’ busca sacudirse la imagen de farsante
Al inicio de su carrera, Televisa montó un 'cuento de hadas' con su entonces pareja, la ex Miss México, Marisol González (izq).
Foto: Archivo

MÉXICO- El boxeador mexicano, Saúl “Canelo” Álvarez, tiene en su carrera 46 triunfos y apenas un empate, aunque el que es considerado ya un ídolo del boxeo mexicano, cuenta con una importante cantidad de rivales de bajo perfil en su hoja de presentación.

Si bien cinco de sus últimos rivales cuentan con cierto nombre, los demás no pasan de ser un cúmulo de desconocidos o bien, hermanos de otros que si fueron estrellas.

Mosley, fue hace casi cinco años el primer apellido ilustre en su récord, pero no se trataba de Shane, sino de Larry, un desconocido que jamás volvió a los cuadriláteros tras enfrentar al “Canelo” y perder por decisión en 10.

Euri González, Antonio Fitch, Michel Rosales, Luis Goncalo, y hasta un ruso de nombre Marat Khuzeev, figuran entre sus rivales, algo que la prensa mexicana, aquella a la que sus promotores no le pagan viajes y hoteles lujosos, le ha criticado.

El aparato publicitario montado por la empresa de telecomunicaciones Televisa y el equipo de Álvarez, ha propiciado que el “Canelo” y sus noviazgos se vuelvan cuentos de hadas y sus errores como golpear en un parque a un boxeador de peso inferior, sean pasados por alto.

Un chico con técnica aceptable, buena pegada, una defensa que mejora cada pelea, pero con poco sentido de ubicación y andar en el ring, ha sido entronizado a la altura de leyendas como Raúl “Ratón” Macías o Julio César Chávez, gracias a la magia de la televisión, capaz de manejar opiniones y voluntades.

El “Canelo”, que en un país en el que los pelirrojos son extraños, se ha convertido incluso en galán de la televisión que se ha encargado de convertirlo, sin que él tenga culpa de ello, en un producto de marketing.

Como si fuera coincidencia, su primera “gran pelea” se dio contra Alfonso Gómez, un tapatío residente de California que saltara a la fama gracias a un reality show de boxeo, alguien a quien noqueó en seis.

También figuran entre los apellidos ilustres un Hatton y un Cotto, ambos, hermanos de los célebres campeones del mundo que pusieran en alto esos nombres, no como sus fraternos que jamás despegaron.

Tras Gómez, Álvarez volvió a las andadas para enfrentar a Kermit Cintron, un boricua que lo más destacado que hizo, fue ser apaleado por Antonio Margarito hace ya unos años.

Después peleó contra un Shane Mosley, a quien el “Sugar” se le había perdido hacía años. El legendario Shane subió a enfrentar al Canelo con 40 años de edad y con tres derrotas en sus últimas seis combates; aún así, metió en líos al “Canelo” que no pudo noquearlo.

Después peleó con Josesito López, cuyo nombre también dice poco y luego contra Austin Trout, hasta ahora, su rival más fuerte y en el papel, el único capaz de causarle problemas, aunque al final, la decisión fue clara para el mexicano.

Álvarez ahora enfrenta el reto de su vida, pues Floyd Mayweather Jr pertenece a otra liga, la de las leyendas a la que Álvarez intenta llegar, pues cuenta con cualidades para hacerlo, aunque primero deberá sacudirse la imagen corporativa que lo liga con la empresa de televisión más importante de México.