Bill Thompson para alcalde de NYC

Las campañas electorales vienen y van, empiezan y terminan. Pero un viejo amigo, no. Un viejo amigo es alguien que sabemos que seguirá a nuestro lado cuando se apaguen las luces de las cámaras de televisión y haya que empezar a luchar de verdad.

Desde hace décadas, me siento orgulloso de mis vínculos con la comunidad latina. Desde mis días de vicepresidente del Condado de Brooklyn hasta mis días como Contralor de la Ciudad de Nueva York, pasando por mi gestión como presidente de la Junta de Educación. Porque trabajar con y para la comunidad latina ha sido un privilegio para mí durante toda mi vida.

Y esa es la razón por la que tantos importantes líderes hispanos de Nueva York respaldan ahora mi campaña electoral para alcalde de nuestra ciudad. Desde latinos que derribaron grandes obstáculos, como Herman Badillo, Fernando Ferrer, María Luna y José Serrano, hasta los dirigentes de una nueva generación de hispanos, como Rubén Díaz, presidente del Condado de El Bronx, y los senadores estatales Adriano Espaillat y José Peralta. Me siento muy honrado de haberme ganado el apoyo de estos íconos, que han hecho tanto por el progreso de nuestras comunidades.

Pero esa no es la razón real por la que creo que los votantes latinos deberían darme su apoyo.

Les pido su apoyo porque ustedes merecen tener un alcalde que comprenda los retos que tienen por delante nuestras comunidades y que cuente con la experiencia y la capacidad para hacer frente a esos desafíos.

Mi experiencia como presidente de la Junta de Educación me ha servido no sólo para lograr el respaldo del sindicato de maestros sino para elaborar un plan con el que mejoraremos nuestras escuelas y garantizaremos que los niños y niñas de todas las comunidades reciban educación de alta calidad.

Como todos los neoyorquinos, a mí también me preocupan profundamente los resultados más recientes de los exámenes escolares, que han demostrado que nuestros niños y niñas no aprenden al nivel que deberían. Más grave aún, los muchachitos negros y latinos tienen un desempeño considerablemente inferior al de sus compañeros blancos no hispanos y asiáticos. Y esto no se debe a que nuestros niños y niñas tengan menos talento que los demás, sino a que las escuelas de nuestros vecindarios necesitan más apoyo y maestros con más experiencia.

Auspiciaré el proyecto “Gran Manzana-Grandes Sueños” para proveerle fondos educativos a estudiantes neoyorquinos indocumentados. Los fondos para pagar la matrícula de estos estudiantes provendrá de la emisión de bonos. Yo voy a trabajar para proveerle matrícula gratis a cada estudiante que por lo menos tenga una B de promedio durante su primer año en CUNY.

Si ustedes me eligen su alcalde, pondré fin a esa obsesión con las pruebas, con los exámenes para que podamos concentrarnos, en cambio, en preparar a nuestros niños para la vida después de la escuela secundaria, de manera que puedan competir en igualdad en las universidades y el mercado laboral. Además de poner fin a la filosofía de “enseñar para aprobar las pruebas”, trabajaré para arreglar las escuelas con desempeño deficiente, en lugar de cerrarlas y abandonar a nuestras comunidades y vecindarios, que ha sido el enfoque que Michael Bloomberg ha aplicado a la educación.

Por supuesto, contar con escuelas excelentes no sirve para mucho si las familias se ven obligadas a irse de nuestros vecindarios debido al aumento de los alquileres y del costo de la vida en general. Por eso he elaborado un plan específico para construir y preservar 120,000 unidades de vivienda asequibles.

Combatiré las políticas que causan el aumento de las rentas, porque nuestra gente ya no puede seguir pagando más. Y también lucharé contra todo intento de construir apartamentos de lujo en los terrenos de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA).

Seré un alcalde que comprenda los peligros que representa para nuestras comunidades el proceso conocido en inglés como gentrification, que consiste en la ocupación masiva de los vecindarios menos pudientes por nuevos habitantes adinerados. Por eso lucharé para que los neoyorquinos nos podamos quedar en la ciudad que amamos. Soy nieto de inmigrantes caribeños y nací y me crié en Brooklyn. De manera que he visto con mis propios ojos el desplazamiento de residentes con muchos años, a veces toda una vida, en nuestros vecindarios debido a que ya no les alcanzaba el dinero para vivir en sus propias comunidades.

Finalmente, estoy comprometido en reformar la práctica policial denominada “detención y cacheo” (Stop & Frisk) para que no se vuelvan a usar los perfiles raciales. Por otra parte, contrataré 2,000 policías adicionales y pondré en efecto programas de vigilancia policial comunitaria, para garantizar que todos nuestros vecindarios sean seguros.

Yo le hice frente a Mike Bloomberg cuando nadie más se atrevió a enfrentarse a un alcalde multimillonario tan poderoso que había logrado eliminar el límite de veces que podía ser reelecto en su cargo, como había votado la mayoría de los neoyorquinos. En aquella batalla, tuve el gran honor de ganarme el voto latino. Y ahora, volveré a sentirme enormemente honrado de contar una vez más con el apoyo de ustedes.

(Bill Thompson es candidato a la alcaldía de la Ciudad de Nueva York)