‘Insidious: Chapter 2’ es una continuación innecesaria

La película se estrena hoy y ha sido clasificada PG-13.

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‘Insidious: Chapter 2’ es una continuación innecesaria
Danielle Bisutti en una escena de 'Insidious: Chapter 2'.
Foto: Film District

Insidious, cuando se estrenó en 2010, dejó claro que en manos de James Wan el cine de terror contaba con un buen aliado.

Su experiencia previa —Saw— y posterior —la reciente The Conjuring—, confirman que el cineasta nacido en Malasia conoce los resortes del mismo, y los expone con elegancia, sin histrionismos narrativos (o, al menos, sin pasarse en su empleo).

Aunque el último acto de Insidious perdía fuerza debido a su innecesaria visita al mundo del más allá (donde quedaron más que evidentes las limitaciones presupuestarias del filme), el resto logró crear en el espectador una sensación de inquietud y, en ocasiones, puro terror que raramente se logran hoy en día sin recurrir a la sangre o la violencia (algo de lo que Wan, por otro lado, no huye para nada, como se deduce de su asociación como productor ejecutivo a la saga Saw que él creó).

Insidious: Chapter 2, que se estrena hoy y ha sido clasificada PG-13, en ningún momento trata de adentrarse en el mundo del horror y misterio de la cinta precedente.

Da un giro argumental claro (y equivocado) tratando, sin lograrlo, de adentrarse en el subgénero del cine de asesinos psicópatas.

La historia, sin revelar demasiado, se centra en Josh (Patrick Wilson), y cómo unos acontecimientos que tuvieron lugar durante su adolescencia, marcaron su vida y la de aquellos que lo rodean, entre ellos, su esposa Renai (Rose Byrne), sus hijos Dalton (Ty Simpkins) y Foster (Andrew Astor) y su madre Lorraine (Barbara Hershey).

Insidious: Chapter 2 parece querer evitar repetir los éxitos de Insidious para caer en nuevos errores (como la recuperación de algunos de sus personajes o la visita, una vez más, a un más allá de rebajas).

Wan repite en su eficaz empleo del formato panorámico; pero no parece confiar en lo que está contando, de ahí que las actuaciones de su reparto aparezcan sin garra y, en ocasiones, hasta amateurs.

Como su éxito parece estar garantizado (el hambre por el cine de terror por partes de las audiencias es ilimitado), habrá que esperar a Insidious: Chapter 3 (y 4, 5 y 6, que seguro que las habrá) para ver si la franquicia regresa a sus mucho más prometedores orígenes.