Arrestan dos policías por sobornos

Entregaban reportes de accidentes a cambio de dinero, según acusación

NUEVA YORK — Dos agentes del Departamento de Policía fueron arrestados y procesados por aceptar sobornos para vender reportes oficiales de víctimas de accidentes automovilísticos por precios entre $40 y $1,500 en Queens.

Los agentes Danny Cano, de 36 años, asignado al cuartel 115 en Jackson Heights y Roberto Espinal, de 44, asignado al 110 en Elmhurst, actuaban por separado, pero de la misma forma, según la fiscalía de Queens.

De acuerdo a la investigación, desde el 11 de marzo de 2013 hasta el 19 de agosto del mismo año, Cano proveyó a un “corredor” copias de los reportes de accidentes o la información contenida (nombres y direcciones) de 13 víctimas de accidentes a cambio de $6,200 que recibió en efectivo o fueron depositados en una cuenta bancaria controlada por el acusado.

En la segunda denuncia, del 20 de mayo al 8 de agosto de 2013, un presunto “corredor” envió mensajes de texto a Espinal solicitando copias de informes de accidentes con nombres de víctimas de los mismos. El agente las obtenía y después se encontraba con el solicitante para entregar la información y recibir entre $40 y $800 por los informes. Se estima que Espinal dio los informes de siete accidentes y recibió un total $1,500 en efectivo.

Esto es sólo parte de un gran fraude que se ha hecho popular en Queens, donde los “corredores” tienen escaners policiales para escuchar los reportes de accidentes y corren al lugar para conseguir ver a las víctimas antes que la policía y convencerlos de ir a las clínicas que ellos les indican.

“Usualmente, la policía se demora porque que no les gusta hacer el papeleo de accidentes”, dijo un hispano de Queens, conocedor de esta práctica. “Esas personas llegan primero y les ofrecen a las víctimas terapia, un buen abogado y la promesa de que van a recibir grandes compensaciones si van a donde ellos les indican”.

Según el informante, estos “corredores” llevan a las víctimas a otros “intermediarios” en las clínicas y reciben $2,000 por cliente, dependiendo del lugar. Después, las clínicas pasan facturas exorbitantes a los seguros médicos.

“Esta práctica afecta principalmente a las clínicas que están haciendo bien las cosas y ofrecen servicios legales a sus pacientes”, indicó un terapeuta físico de una clínica en Jackson Heights, quien pidió no ser identificado.

“Pero más importante, a los pacientes porque en esas clínicas no les dan un tratamiento adecuado, sino los ven como un ‘billete’ y sólo miran cómo obtener beneficios propios. El paciente se ve perjudicado”, agregó el especialista.

Cano enfrenta nueve cargos de soborno en tercer grado y un cargo de mala conducta oficial. Espinal es acusado de dos cargos de soborno en tercer grado, cinco cargos por recibir sobornos en segundo grado y un cargo por mala conducta oficial.

Los agentes quedaron libres después de pagar la fianza de $15,000 en efectivo y $15,000 en bonos para Cano; y $10,000 en efectivo y $2,500 en bonos para Espinal.

El juez Gene López ordenó que deben regresar al juzgado el 9 de octubre. De ser encontrados culpables, los acusados enfrentan cada uno una sentencia de hasta siete años en prisión.