La malinterpretación de las palabras del Papa

La malinterpretación de las palabras del Papa
El papa Francisco se ha caracterizado por hablar de temas controvertidos para la iglesia desde un punto de vista muy particular.
Foto: AP

El Papa Francisco es víctima de una prensa liberal cual ataca la iglesia Católica en cada oportunidad que se les presenta.

Sí, es cierto que el Papa Francisco a veces no toma mucha precaución cuando comparte sus pensamientos y opiniones, pero cuando de veras se trata de defender las enseñanzas de la iglesia, nunca ha fallado.

El aborto y la homosexualidad son asuntos muy serios entre nosotros los católicos.

Aún más, las dos cosas son pecados graves, pero en una sociedad modernista, hablar de los pecados es como si uno estuviera contando cuentos de la Hada Madrina. En 2013, lamentablemente estamos siendo adoctrinados por los medios de comunicación, especialmente de la prensa, quienes están muy arraigados promoviendo el aborto, los anticonceptivos y la homosexualidad.

Así es que cuando el Papa Francisco o cualquier obispo o cura dice algo que se pueda fácil malinterpretar, los chacales, supuestamente periodistas, le brincan a la oportunidad de disminuir las enseñanzas de la Iglesia Católica.

Para los católicos, debemos ya estar acostumbrados a estos ataques en contra de nuestra fe. El Papa Francisco no dijo que deberíamos aceptar el aborto y a la homosexualidad; dijo que deberíamos ser una iglesia abierta a los pecadores, no a los pecados.

En un ejemplo muy reciente para confirmar la catolicidad auténtica del Papa, veamos el caso del excura Greg Reynolds de Melbourne, Australia.

Reynolds recibió una carta directamente del Papa, escrita en latín para darle hasta más convicción. La carta enviada desde el Vaticano en Roma, le informó a Reynolds que había sido excomulgado por sus actividades radicales promoviendo a la ordenación de las mujeres en el clero, y su apoyo del supuesto matrimonio gay.

El Papa Francisco no es el primer pontífice que ha sido deliberadamente falseado en los titulares de la prensa. Lo mismo le pasó al Papa Juan Pablo II, y también al Papa Benedicto XVI.

Durante la Santa Misa de la clausura del Cónclave presidida por el nuevo Papa Francisco el 14 de Marzo, él dijo: “Podemos caminar tanto (lo que) queremos y podemos construir muchas cosas, pero si no profesamos a Jesucristo, todos nuestros esfuerzos no valen nada”.

Otra vez, el Papa no está diciendo que deberíamos abandonar las misiones de justicia social de la Iglesia; la doctrina social de la Iglesia pierde toda referencia sustantiva sin el Evangelio.

El mejor aviso que les puedo dar es que el católico serio no le ponga atención a los medios seculares, que obviamente le tienen rencor a una Iglesia bella y ellos son los que no entienden las verdades eternas.